El informe de TRM Labs registra $979.000 millones en volumen retail global, el segundo trimestre consecutivo de contracción. Estados Unidos lidera con $213.000 millones, pero son Turquía, India y Venezuela los que muestran que el uso real de cripto crece donde el sistema financiero tradicional falla.
El volumen retail global de criptomonedas cayó a $979.000 millones en el primer trimestre de 2026, una reducción del 11% respecto al mismo período del año anterior. Es el segundo trimestre consecutivo de contracción, el retroceso más pronunciado desde el mercado bajista de 2022.
Las razones no son específicas del ecosistema cripto. El trimestre coincidió con un entorno global de aversión al riesgo marcado por incertidumbre en torno a la política arancelaria de EE.UU., un dólar en alza y tasas de interés reales elevadas. Bitcoin cayó un 22% durante el trimestre, cerrando cerca de los $68.000.
El ranking por países confirma el patrón: Estados Unidos mantiene el primer puesto con $213.000 millones, pero registra una caída del 11%. Corea del Sur, segundo con $66.600 millones, cae un 31%. El Reino Unido baja del puesto 4 al 7, Alemania cae un 20% y Vietnam retrocede un 22%.

Son los mercados donde el cripto funciona principalmente como activo especulativo los que más sufren cuando el ciclo macro se cierra.
Los mercados emergentes cuentan otra historia
El dato más revelador del informe no es quién cae más, sino quién resiste. India retrocede apenas un 6% frente al promedio global del 20%, sostenida por actividad P2P y crecimiento de exchanges locales. Turquía es el único mercado importante que creció, un 7% interanual, subiendo del puesto 7 al 5 con$34.900 millones. Venezuela sube del puesto 22 al 17.
La explicación es estructural. En economías con lira, bolívar o rupia bajo presión, con controles de capital o acceso limitado al dólar, las cripto no son un activo especulativo. Es una infraestructura financiera alternativa.
Venezuela es el caso más extremo. El 90,2% de las órdenes activas en el libro P2P de Binance para pares en bolívares están denominadas en USDT. Bitcoin, Ethereum y otras altcoins representan menos del 3% combinado.
El ascenso silencioso de las stablecoins en euros
Las stablecoins denominadas en euros crecieron 12 veces entre enero de 2025 y marzo de 2026, pasando de $69 millones a $777 millones mensuales. Siguen siendo menos del 0,3% del volumen total, pero la trayectoria es sostenida y acelerada.
El driver principal es MiCA, el marco regulatorio de la Unión Europea para activos cripto que entró en funcionamiento este año. La claridad regulatoria está atrayendo a issuers y plataformas europeas que antes no podían operar con certeza legal. Y el contexto de incertidumbre sobre la política comercial de EE.UU. está empujando a algunos actores a diversificar fuera de los rieles denominados en dólares.
Esta es la primera señal medible de que el dominio del dólar en el ecosistema de stablecoins puede empezar a erosionarse, al menos marginalmente, en jurisdicciones con alternativas regulatorias creíbles.
Irán: cuando la sanción sí funciona
El informe también documenta el caso opuesto al de Venezuela y Turquía: Irán. El volumen cripto atribuido al país cayó un 59% desde los niveles del primer trimestre de 2024. Las sanciones directas sobre exchanges como Zedcex y Zedxion, los cortes de internet y las condiciones de guerra comprimieron la actividad de manera sustancial.
El caso iraní también ilustra el doble uso del cripto bajo regímenes sancionados: mientras el retail sigue usando USDT como dólar alternativo en transacciones por debajo de $1.000, el informe documenta que el IRGC comenzó a cobrar en cripto hasta $2 millones por tránsito de embarcaciones en el Estrecho de Ormuz. La misma tecnología que sirve para que una familia ahorre en dólares sirve también para que un actor estatal sancionado mueva valor fuera del sistema financiero formal.