Fernando Cruz, Business Manager de Lemon para Perú, contó en el Blockchain Summit LATAM on Tour 2026 en Perú en qué etapa está la empresa en el país y hacia dónde va
Lemon es la billetera digital más grande de Latinoamérica, con más de 4 millones de usuarios en la región. En Perú tiene más de un millón de usuarios validados y más de 400 mil tarjetas Visa emitidas.
Blockvoz habló en exclusiva con Fernando Cruz, Business Manager de Lemon para Perú, en el marco de la Blockchain Summit on Tour 2026.
¿Qué busca Lemon para sus usuarios?
Lemon no quiere que sus usuarios entiendan blockchain. Quiere que lo usen. Fernando Cruz, Business Manager de Lemon para Perú, lo explicó en el Blockchain Summit LATAM 2026 con una analogía simple:
cuando mandás un WhatsApp, no sabés cómo funciona internet, pero lo usás igual. Eso es exactamente lo que Lemon busca replicar en finanzas.
Lemon opera en Perú con más de un millón de usuarios validados y más de 400 mil tarjetas Visa emitidas. Permite guardar soles y criptomonedas, hacer transferencias, pagar con QR y recibir cashback en bitcoin cada vez que se paga con tarjeta o código. El usuario solo ve que su dinero funciona mejor, sin necesidad de entender realmente lo que sucede detrás o preocuparse por qué es la blockchain.



Lo que viene: acciones, salarios y servicios
La siguiente fase es convertir a Lemon en la cuenta financiera principal de sus usuarios. Los productos que vienen incluyen compra de acciones de la bolsa americana, cobro de salario directamente en la app, pago de servicios y recargas telefónicas. Todo sostenido por la misma infraestructura blockchain que hoy mueve los pagos diarios.
El objetivo es que los usuarios puedan pagar sus servicios y recibir su salario en un mismo lugar. Eliminando intermediarios como los tienen los bancos o los sistemas tradicionales.
Sin pelos en la lengua
Al hablar sobre el estado de la regulación en Perú, Cruz no temió hablar con sinceridad. Destacó que el BCRP y la SBS impulsaron la interoperabilidad financiera, la capacidad de enviar dinero entre bancos distintos de forma instantánea y a bajo costo, algo que en varios países de la región todavía no existe.
Y aclaró algo de suma importancia: Lemon no llegó a Perú a esquivar al regulador. Se sentó con la UIF y la SBS, compartió información de mercado y participó en mesas de trabajo para ayudar a construir las reglas del juego. Trae experiencia de Argentina, uno de los mercados cripto más maduros de la región, y la vuelca en el proceso regulatorio local.
Por último, él invita a que se descarguen Lemon y prueben la tarjeta. Para descubrir que manejar la plata no tiene que ser tan complicado ni tan aburrido como lo hace el sistema financiero tradicional.
Conclusión
Lemon habla con hechos a través de la usabilidad de sus productos y la dedicación del equipo para que sea disfrutable de forma simple. El desafío ahora radica en pasar de un millón de usuarios a una adopción realmente masiva. En un país donde la interoperabilidad ya funciona y el regulador está abierto al diálogo, las condiciones parecen estar dadas, y que solo es cuestión de tiempo.