Chainalysis advierte que el uso de cripto para blanquear capitales creció más de 8 veces en cinco años, impulsado por sofisticadas redes de habla china que operan desde Telegram y plataformas de garantía
El lavado cripto entra en fase industrial
El ecosistema ilícito de lavado de dinero en cadena ha crecido de forma dramática en los últimos cinco años. De acuerdo con el Informe de Crimen Cripto 2025 de Chainalysis, el volumen total blanqueado mediante criptomonedas pasó de USD 10.000 millones en 2020 a más de USD 82.000 millones en 2025, reflejando no solo una mayor adopción de cripto, sino también una evolución en las técnicas, actores y escalabilidad de estas operaciones.
Este crecimiento responde a dos factores clave:
- la alta liquidez y accesibilidad de las criptomonedas, y
- un cambio estructural en quiénes realizan el lavado y cómo lo hacen, migrando de sistemas informales a infraestructuras cripto complejas.
Redes chinas: el 20% del lavado global en cadena
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es el crecimiento de las Chinese-language Money Laundering Networks (CMLN), redes de lavado que operan principalmente en mandarín y que ya representan el 20% del lavado ilícito conocido en blockchain en 2025.

Estas redes han expandido su alcance a un ritmo sin precedentes:
- Sus entradas crecieron 7.325 veces más rápido que las de exchanges centralizados desde 2020.
- Crecieron 1.810 veces más rápido que DeFi y 2.190 veces más que otros flujos ilícitos on-chain.
Además, las CMLN están blanqueando más del 10% de los fondos robados en estafas tipo “matanza de cerdos”, coincidiendo con una disminución en el uso de exchanges centralizados, posiblemente por su capacidad de congelar fondos.
Telegram y las plataformas de garantía: el núcleo del sistema
Chainalysis identifica que gran parte de estas redes opera abiertamente en servicios basados en Telegram, apoyándose en plataformas de garantía que funcionan como mercados centralizados de confianza entre criminales.
Entre las más conocidas están Huione y Xinbi, aunque el informe destaca que, incluso tras bloqueos de cuentas, los vendedores simplemente migran a plataformas alternativas sin interrumpir operaciones.
Estas plataformas funcionan de forma similar al comercio electrónico legítimo:
- los proveedores acumulan reputación,
- publican certificaciones de fiabilidad,
- y muestran pruebas de liquidez para atraer clientes.
USD 16.100 millones y 1.799 monederos activos
Solo en 2025, el ecosistema CMLN procesó USD 16.100 millones, operando con más de 1.799 monederos activos en cadena.
El ritmo de escalado es alarmante: algunos servicios alcanzaron el primer billón de dólares procesados en menos de un año, y en promedio, estas redes mueven USD 44 millones diarios.

Según Chainalysis, este nivel de crecimiento sugiere una profunda conexión con redes criminales fuera de la cadena, respaldadas por capital significativo y una infraestructura técnica altamente sofisticada.
Un fenómeno impulsado por controles de capital en China
Para Tom Keatinge, director del Centre for Finance and Security de RUSI, estas redes son una consecuencia indirecta de los controles de capital en China:
“Las personas adineradas que buscan sacar su dinero de China proporcionan la liquidez necesaria para que estas redes también sirvan a organizaciones criminales en Occidente. Es una relación mutuamente beneficiosa”.

En la misma línea, Chris Urben, director de Nardello & Co, señala que el gran cambio ha sido la transición total hacia las criptomonedas:
“Las cripto permiten transferir valor a través de fronteras sin depender de sistemas informales, manuales y lentos como el Fei Qian o la banca clandestina tradicional”.
El reto para la industria cripto

El informe deja claro que, aunque las criptomonedas no son la causa del crimen financiero, sí se han convertido en la infraestructura preferida de estas redes por su eficiencia, velocidad y alcance global.
Para el ecosistema Web3, el desafío es doble:
- mejorar los sistemas de detección y cumplimiento, y
- evitar que estas prácticas sigan alimentando narrativas de desconfianza regulatoria.
La batalla contra el lavado en cadena ya no es un problema futuro: es una realidad que se mueve a escala industrial, todos los días, y en tiempo real.