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Las monedas estables representan más del 90% del volumen cripto de América Latina y el 98% del de Brasil. Los datos de la industria dicen que el caso de uso que escala ya no es bitcoin, sino el dólar digital.

Las stablecoins (criptomonedas cuyo valor sigue al de una moneda tradicional, casi siempre el dólar) se consolidaron como el principal vehículo de resguardo y pago de América Latina. Según los datos de la industria relevados hacia mediados de 2026, representaron más del 90% del volumen de criptoactivos transaccionado en la región durante 2025. Así lo resume iProUP, que publicó el análisis el 18 de agosto.

El caso de Brasil expone la tendencia con más claridad. Las monedas estables explicaron el 98% de un volumen trimestral de 6.900 millones de dólares durante el primer trimestre de 2026. Argentina es el segundo gran mercado del fenómeno, con perfiles de uso propios.

José Luis Palacio, especialista del sector, analizó esos informes de mercado y redondeó la lectura en X: “La narrativa de ‘cripto como inversión especulativa’ en América Latina es incorrecta. Los datos dicen otra cosa. Lo que está pasando en la región no es especulación, es dolarización digital”.

La diferencia con el resto del mundo es de uso, no de precio. En América Latina el cripto se usa para guardar valor, cobrar un sueldo o mandar una remesa. Esos usos explican por qué los dólares digitales concentran el volumen transaccionado.

“Millones de personas que no pueden acceder al dólar físico encontraron en las stablecoins una solución práctica a un problema concreto. El caso de uso que escala no es bitcoin como medio de pago, son los dólares digitales estables”, completó Palacio.

El ahorro en dólares no es nuevo en la región. Lo que cambió es el vehículo: antes el billete o la cuenta en el exterior, hoy la moneda estable en una billetera.

El argumento conecta con la historia reciente. Argentina, Venezuela y otras economías con episodios de devaluación e inflación alta ya usaban el cripto como refugio antes de este salto. Lo nuevo es que la adopción se volvió masiva y cotidiana.

Por qué Argentina lidera la dolarización digital

En Argentina, la adopción de las dos stablecoins dominantes, USDT (de Tether) y USDC (de Circle), responde a necesidades operativas cotidianas. La cobertura frente a la depreciación del peso y las restricciones de acceso al billete físico empujan el ahorro hacia el dólar digital.

Las métricas del mercado argentino son contundentes. USDT y USDC representan más del 70% de las adquisiciones de criptoactivos en las plataformas de intercambio (exchanges) locales. El 75% de los trabajadores que cobran en activos digitales elige las stablecoins, priorizando la previsibilidad para sus gastos corrientes.

El dólar físico no siempre está al alcance. El mercado oficial argentino limita la compra de divisas con controles cambiarios, y el mercado paralelo cobra un recargo. La stablecoin se compra desde el celular y se convierte a paridad dólar en segundos.

A eso se suma la canalización del ahorro. Millones de personas que enfrentan límites o sobrecostos en el mercado cambiario tradicional usan las billeteras virtuales como dolarización inmediata. Así evitan el costo de custodiar billetes físicos.

El trabajo remoto alimenta el fenómeno. Los freelancers y empleados que cobran desde el exterior eligen las stablecoins para mantener su ingreso en dólares y gastarlo sin depender del tipo de cambio del día. La previsibilidad de un salario en dólares, gastable con tarjeta prepaga, es el motivo que repiten.

Qué impulsa la adopción en toda la región

El crecimiento responde a problemas de infraestructura que la banca tradicional no resuelve. Mandar dinero entre países de la región exige varios intermediarios y días de espera. Las stablecoins liquidan en minutos y con comisiones muy por debajo de las bancarias.

El segundo motor es la integración con el sistema de pagos local. Las aplicaciones permiten fondear la cuenta con moneda de curso legal y convertirla a paridad dólar en segundos. Esas mismas billeteras entregan tarjetas prepagas para gastar en comercios.

El tercer motor es la cobertura. Frente a procesos de alta inflación, los usuarios usan estos activos como unidad de cuenta para resguardar el poder adquisitivo, sin depender del mercado informal. Es el patrón que explica los números de Argentina y de otras economías con controles de cambio.

Los datos más amplios coinciden. Chainalysis calculó que más del 90% de los flujos cripto de Brasil están ligados a stablecoins. OpenTrade, por su parte, estimó en su informe The Stablecoin Surge que la región movió 324.000 millones de dólares en estas monedas durante 2025, 89% más que el año anterior.

El crecimiento no elimina los riesgos. La tenencia de criptoactivos conlleva riesgos tecnológicos y de contraparte, y el rendimiento pasado no garantiza el futuro. El propio relevamiento de iProUP cierra con esa advertencia para el ahorrista.

Por Andres Peña

Periodista y comunicador social, con 5 años de experiencia en Web3. Actualmente es Community Manager de ChatterPay, y cofundador de HealthProof y Nodo Zero. Anteriormente fue embajador, redactor y editor de BeInCrypto en Español.