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Una disputa por el suministro eléctrico con la estatal UTE hundió una inversión de USD 120 millones, en momentos en que la minería de bitcoin pierde rentabilidad a nivel global

Tether llegó a Uruguay en 2023 con la promesa de instalar granjas de minería de bitcoin, atraída por la energía renovable y la estabilidad política del país. Construyó dos sitios en el departamento de Florida. El problema surgió por una diferencia de interpretación de contrato con UTE: Tether entendía que la cantidad de energía pactada era un piso que podía ampliarse; UTE entendía que era un techo que no se podía superar. 

Por ello, todo el proyecto terminó cerrado, con despidos de personal, y sin mayor explicación pública de la empresa. 

Una llegada con bombos y platillos

En mayo de 2023, Tether presentó a Uruguay como “la plataforma perfecta” para instalar operaciones de minería de bitcoin. La compañía citó la energía renovable abundante del país y una red eléctrica robusta como principales atractivos, aunque en ese momento no reveló el monto de la inversión: solo habló de “invertir recursos en producción de energía”.

El vínculo de los directivos de Tether con el país iba más allá de lo estrictamente comercial. Según fuentes de la industria consultadas por Reuters, el CEO Paolo Ardoino y el chairman Giancarlo Devasini son visitantes frecuentes de Punta del Este, donde organizan encuentros privados. 

Una inversión de USD 120 millones, pensada como cabecera de playa

Según Reuters bajo condición de anonimato, la empresa invirtió unos USD 60 millones en cada uno de los dos sitios de minería que instaló en el departamento de Florida, totalizando cerca de USD 120 millones. Es una cifra considerable para un país cuya inversión extranjera directa anual ronda los USD 2.000 millones. 

Un video promocional que la empresa publicó en X en febrero de 2024 mostraba filas de edificios con ventiladores y hardware de cómputo en su interior, rodeados de campo característico de la zona rural de Florida, con molinos eólicos de fondo. Los carteles viales alrededor del predio jugaban con la jerga cripto, con nombres como “Memepool Avenue” y “Halving Street”. Según los ex contratistas consultados, el sitio funcionó bien al principio y llegó a generar ingresos. 

El origen del conflicto: ¿piso o techo?

El proyecto empezó a desmoronarse por un desacuerdo de fondo con UTE, la empresa estatal de energía, sobre cuánta electricidad tenía derecho a recibir Microfin, la entidad legal local de Tether. Según uno de los ex contratistas, Tether interpretaba una cláusula de su contrato como un nivel mínimo garantizado de suministro que podía ampliarse más adelante; UTE, en cambio, sostenía que esa cantidad era un máximo que no podía superarse.

La falta de energía suficiente se convirtió en un problema serio, ya que a medida que crecía la demanda de los sitios de minería, Tether se quedaba corta de suministro, dejando la operación sin electricidad suficiente durante varios días seguidos.

El agravante político y el corte final

Dos fuentes señalaron a Reuters que el conflicto se agravó con un cambio en el mapa político uruguayo: en marzo de 2025 asumió un gobierno de izquierda que designó nuevas autoridades en UTE, las cuales endurecieron la postura de la empresa frente a la posibilidad de renegociar el contrato energético con Tether. 

Dos meses después de ese cambio de gobierno, Microfin dejó de pagar sus facturas de electricidad, y en junio de 2025 le comunicó a UTE que rescindía sus contratos. Ambas partes intentaron salvar el acuerdo con una versión revisada del contrato, por un lado, el directorio de UTE llegó a aprobar un memorándum de entendimiento, pero los representantes de Tether no se presentaron a la firma, según las actas revisadas por Reuters. Sin ese memorándum firmado y con facturas impagas, UTE cortó la energía a los sitios de minería el 25 de julio de 2025. 

Por otro lado, Tether notificó a las autoridades laborales uruguayas el 25 de noviembre que cesaba operaciones y despedía a la mayor parte de su personal local.

El caso uruguayo funciona como una ventana poco frecuente hacia el funcionamiento habitualmente opaco de Tether, una empresa con apenas unos cientos de empleados a nivel global que controla unos USD 183.000 millones en stablecoins en circulación, y con casos de datos sin declarar anteriormente. 

Por Rous Espindola

Rous Espindola, parte del equipo de Cripto La Plata, Community Manager para proyectos web3, con 4 años de experiencia en crecimiento de comunidades digitales.Periodista y escritora. BD & comms en Cripto La Plata. Entusiasta en DeFi y Gobernanza. Embajadora de Arbitrum en Argentina.