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El CEO reveló que mantenerlo operativo habría requerido una inversión adicional de US$2,5 millones.

El cierre de Pudgy Party representa uno de los ejemplos más recientes de las dificultades que continúa enfrentando la industria de los videojuegos Web3 para construir modelos sostenibles de largo plazo.

Aunque Pudgy Penguins logró consolidarse como una de las marcas NFT más exitosas del mercado, con presencia en retail, licencias comerciales y una comunidad global activa, su incursión en el sector gaming no logró alcanzar los resultados esperados.

La compañía confirmó el cierre de Pudgy Party el pasado viernes, señalando únicamente que su experiencia web, Pudgy World, había comenzado a superar ampliamente las métricas del juego móvil.

Sin embargo, días después, durante una reunión con holders de la colección NFT, el CEO de Pudgy Penguins, Lucas Netz, entregó más detalles sobre las razones detrás de la decisión.

Millones de dólares perdidos y una base de usuarios en caída

Según comentarios compartidos por asistentes a la reunión, Netz aseguró que Pudgy Party había costado millones de dólares a la compañía y que mantener el proyecto operativo requeriría una inversión adicional cercana a los US$2,5 millones.

Más preocupante aún fue la caída de usuarios.

De acuerdo con la información entregada por el ejecutivo, el juego habría experimentado algunos meses iniciales de popularidad antes de sufrir una reducción drástica en su actividad, llegando a registrar apenas entre 200 y 300 usuarios activos.

Para cualquier videojuego multijugador, esas cifras hacen extremadamente difícil justificar nuevos desarrollos, actualizaciones de contenido o costos de infraestructura.

La situación refleja un problema que ha afectado a numerosos proyectos Web3 durante los últimos años: captar usuarios iniciales suele ser relativamente sencillo cuando existe entusiasmo por una marca o un token, pero mantener una comunidad activa requiere construir experiencias que compitan directamente con videojuegos tradicionales.

El desafío de monetizar juegos Web3

Pudgy Party fue desarrollado por Mythical Games y lanzado en agosto de 2025.

La propuesta buscaba combinar mecánicas similares a juegos como Fall Guys con elementos propios del ecosistema NFT. Los jugadores podían adquirir y comerciar skins de personajes inspirados en los famosos pingüinos de la colección.

Durante sus primeros meses, algunos usuarios llegaron a pagar miles de dólares por estos activos digitales.

Incluso existieron publicaciones de skins ofertadas por hasta US$100.000, pese a que muchas de ellas tenían valores de mercado significativamente inferiores.

En uno de los momentos más comentados del proyecto, Lucas Netz llegó a sugerir que algunos usuarios podrían generar ingresos superiores a un salario mínimo simplemente dedicando tiempo al juego.

Sin embargo, la evolución posterior del mercado parece haber demostrado las dificultades de sostener ese tipo de modelos económicos cuando el crecimiento de usuarios se desacelera.

Pudgy World se convierte en la nueva prioridad

Mientras Pudgy Party desaparece, la compañía concentra ahora todos sus esfuerzos en Pudgy World, un entorno social lanzado en marzo de 2026.

A diferencia de su antecesor, el proyecto está orientado a la interacción social más que a la competencia, con una propuesta que recuerda a experiencias como Club Penguin, aunque incorporando elementos blockchain y personalización mediante activos digitales.

Según Netz, Pudgy World estaría registrando hasta 20.000 usuarios diarios, cifras considerablemente superiores a las obtenidas por Pudgy Party durante sus últimos meses de vida.

La empresa también confirmó que los usuarios que adquirieron activos dentro del juego móvil podrán utilizarlos dentro del nuevo ecosistema, mediante un sistema de migración y recompensas que será habilitado próximamente.

La crisis silenciosa de los videojuegos blockchain

El cierre de Pudgy Party ocurre en medio de un contexto complejo para toda la industria de videojuegos Web3.

Durante 2026 ya se han anunciado múltiples cierres de proyectos blockchain debido a bajos niveles de actividad, ingresos insuficientes y dificultades para retener jugadores una vez desaparece el incentivo económico inicial.

El fenómeno ha obligado a muchas compañías a replantear sus estrategias.

Si durante el auge NFT la narrativa se centraba en la propiedad digital y la monetización para jugadores, hoy el foco parece estar regresando a una premisa mucho más tradicional: construir videojuegos entretenidos.

Porque, independientemente de la tecnología utilizada, el éxito de cualquier juego sigue dependiendo de una variable fundamental, que las personas quieran seguir jugando después de que desaparece la novedad.

Por Andres Peña

Periodista y comunicador social, con 5 años de experiencia en Web3. Actualmente es Community Manager de ChatterPay, y cofundador de HealthProof y Nodo Zero. Anteriormente fue embajador, redactor y editor de BeInCrypto en Español.