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La gobernanza respaldó con más del 99,9% de los votos bajar el techo de emisión anual del 2,5% al 1,6%, pero el token cayó cerca de 7% y acumula una baja semanal de 13%, en un recorte que todavía no entró en vigor

Cuando una red decide emitir menos tokens, el mercado suele leerlo como una buena señal para quienes ya los tienen. Pero en NEAR no fue el caso, ya que el martes el token cayó cerca de 7%, un día después de que su comunidad aprobara por abrumadora mayoría reducir el techo de emisión anual.

¿Qué es NEAR Protocol?

NEAR es una blockchain de capa 1 de prueba de participación: una red base en la que validadores y quienes delegan sus tokens (stakers) aseguran las transacciones y cobran recompensas en NEAR recién emitidos. Esa emisión es el costo de la seguridad de la red, pero también diluye a los holders. Las decisiones se votan en House of Stake, un órgano de gobernanza on-chain donde el peso del voto se mide en veNEAR, tokens bloqueados.

¿Qué se aprobó?

La propuesta HSP-029, redactada por Sal Ternullo, CEO de SVRN, reduce de forma gradual el máximo de emisión anual del 2,5% al 1,6% a lo largo de 24 meses. Obtuvo más del 99,9% del poder de voto participante, unos 3,3 millones de veNEAR. Según los modelos que la acompañan, se evitaría la creación de 11,8 millones de NEAR en dos años, unos 45 millones de dólares al precio actual, y de 66,1 millones en seis años. La emisión diaria bajaría de cerca de 89.500 a unos 57.300 tokens. La distribución no cambia: 90% para los stakers y 10% para la tesorería.

Emitir menos implica pagar menos a quienes aseguran la red. El rendimiento bruto de staking estimado caería del 5,2% al 3,3% al final del período. La tesorería también recibirá menos ingresos con el tiempo, y la propuesta no incluye otro mecanismo para compensarlo. Es el segundo recorte en poco más de un año: en octubre de 2025 el techo ya había bajado del 5% al 2,5%.

¿Cómo respondió el mercado?

NEAR cotizaba a 3,82 dólares a las 11:06 UTC y su baja semanal rondaba el 13%. La reacción sugiere que los inversores no ven el recorte como un catalizador inmediato, porque el efecto sobre la oferta es lento y el menor rendimiento para los stakers se nota antes.

La aprobación no activa el cambio. El Consejo de Seguridad tiene un período de veto de 14 días, hasta el 16 de noviembre según una de las fuentes. Si no hay veto, se ratifica y empieza un período de gracia de 90 días. Además, los validadores deben adoptar la actualización técnica necesaria, algo que la gobernanza no puede imponerles.

Este desafortunado hecho muestra una tensión de fondo en las redes de prueba de participación, ya que menos dilución mejora la escasez del token, pero también achica los incentivos de quienes sostienen la seguridad. Que NEAR haya dado este paso dos veces en poco tiempo marca una dirección clara en su política monetaria. Queda por ver si esa estrategia se refleja en el precio cuando el recorte entre en vigor.

Por Rous Espindola

Rous Espindola, parte del equipo de Cripto La Plata, Community Manager para proyectos web3, con 4 años de experiencia en crecimiento de comunidades digitales. Periodista y escritora. BD & comms en Cripto La Plata. Entusiasta en DeFi y Gobernanza. Embajadora de Arbitrum en Argentina.