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La Superintendencia Financiera reunió a más de 150 entidades para comenzar a diseñar el cronograma y los estándares que regirán el futuro modelo de Open Finance en Colombia.

Colombia acaba de dar uno de los pasos más importantes de los últimos años en materia de innovación financiera.

La Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) inició formalmente el proceso de implementación de las Finanzas Abiertas obligatorias, un modelo que permitirá a las entidades financieras compartir información de sus clientes —siempre con consentimiento previo— con otras organizaciones autorizadas para desarrollar nuevos productos y servicios.

La primera etapa comenzó con una serie de mesas técnicas realizadas entre el 9 y el 12 de junio, en las que participaron 153 entidades entre organizaciones supervisadas y actores no vigilados, según informó la Superintendencia Financiera.

En total, más de 260 representantes de distintos sectores financieros y tecnológicos participaron en las sesiones de trabajo, marcando el inicio de un proceso que podría transformar la forma en que circula la información financiera dentro del país.

¿Qué son las Finanzas Abiertas?

El concepto de Finanzas Abiertas, conocido internacionalmente como Open Finance, busca que los usuarios sean los verdaderos propietarios de sus datos financieros.

En lugar de que la información permanezca aislada dentro de una única institución, los clientes podrán autorizar que esos datos sean compartidos con otras entidades para acceder a nuevos servicios, mejores ofertas de crédito, productos de inversión personalizados o herramientas de gestión financiera más avanzadas.

La idea ya ha sido implementada en distintos mercados internacionales y es considerada una evolución natural de los modelos de Open Banking que comenzaron a desarrollarse en Europa, Reino Unido y América Latina durante la última década.

En el caso colombiano, el proceso se desarrollará bajo el marco establecido por el Decreto 368 de 2026, que establece las bases regulatorias para las Finanzas Abiertas obligatorias.

Una construcción colectiva

Uno de los aspectos más destacados de esta primera fase es el enfoque colaborativo que busca impulsar la autoridad financiera.

Durante la apertura de las mesas técnicas, el Superintendente Financiero, César Ferrari, enfatizó que se trata de un proceso inédito para el país y que requerirá la participación activa de todos los sectores involucrados.

“Las Finanzas Abiertas obligatorias son un paso importante para poder avanzar en el desarrollo del sistema financiero colombiano. Vamos a ir construyendo entre todos porque esta es la primera vez que lo hacemos en el país y, en ese sentido, el aprendizaje mutuo va a ser fundamental”, señaló Ferrari, según el comunicado oficial de la SFC.

Entre los participantes estuvieron bancos, establecimientos de crédito, aseguradoras, fondos de pensiones, fiduciarias, administradoras de inversión, comisionistas de bolsa, entidades de pagos, fintechs, firmas legales y proveedores de información.

El consenso: avanzar de forma gradual

Aunque los distintos sectores representados tienen intereses y modelos de negocio diferentes, las primeras mesas técnicas permitieron identificar un punto de consenso.

Según informó la Superintendencia, la mayoría de los participantes coincidió en la necesidad de implementar las Finanzas Abiertas de manera gradual, técnica y coordinada.

Este enfoque busca evitar interrupciones operativas y garantizar que tanto las entidades tradicionales como los nuevos actores tecnológicos puedan adaptarse a los estándares que definirá el regulador.

De acuerdo con información publicada por Portafolio, las mesas servirán como base para construir el cronograma de implementación y definir las futuras fases de entrada en operación del sistema.

Más competencia e innovación financiera

La implementación de Open Finance podría generar cambios significativos en la industria financiera colombiana.

Entre los beneficios más citados por organismos internacionales y reguladores se encuentran una mayor competencia entre proveedores de servicios financieros, productos más personalizados para los usuarios, una mayor inclusión financiera y mejores condiciones para la innovación tecnológica.

Para las fintechs, en particular, el acceso regulado a información financiera podría facilitar el desarrollo de nuevos modelos de negocio y acelerar la creación de servicios digitales más eficientes.

Por ahora, la Superintendencia Financiera continuará realizando espacios de diálogo con el sector para comprender mejor las capacidades existentes, identificar desafíos regulatorios y construir los estándares que regirán esta nueva etapa del sistema financiero colombiano.

La implementación definitiva aún tomará tiempo, pero el proceso ya está en marcha. Y todo indica que Open Finance será uno de los cambios más relevantes para la industria financiera de Colombia durante los próximos años.

Por Andres Peña

Periodista y comunicador social, con 5 años de experiencia en Web3. Actualmente es Community Manager de ChatterPay, y cofundador de HealthProof y Nodo Zero. Anteriormente fue embajador, redactor y editor de BeInCrypto en Español.