image

Tras un reorg de Ethereum, THORChain detuvo sus intercambios entre cadenas; Chainalysis dice que eso demoró el lavado de fondos robados, aunque la pausa no fue una decisión contra los atacantes

El 31 de octubre de 2026, una reorganización de bloques en Ethereum hizo que THORChain, un protocolo de intercambios entre blockchains, devolviera dos veces un depósito de 10 ETH. Ese reembolso duplicado activó su pausa de emergencia. Chainalysis, firma de análisis de blockchain, señaló en su cuenta de X que la detención demoró, sin proponérselo, el lavado de fondos robados a Binance. 

Cómo un reorg frenó un protocolo

Un reorg ocurre cuando la red reemplaza un bloque reciente por uno competidor. Según los reportes, THORChain reembolsó un pago que no había recibido, y eso disparó su pausa automática de seguridad. Un verificador automático de solvencia detectó los fondos faltantes y detuvo los swaps. Se habla de entre 10 a 13 redes afectadas, entre ellas Bitcoin, Ethereum, Solana y Tron.

Binance informó el 29 de octubre de una transferencia no autorizada desde su billetera caliente por unos 6.300 millones de USD, y Chainalysis la vinculó al grupo norcoreano TraderTraitor. El día de la pausa, el FBI pidió a nodos de THORChain y a servicios DeFi bloquear transacciones ligadas a las direcciones que ese grupo usaría para lavar el botín. Por su parte, THORChain sigue defendiendo su papel de infraestructura neutral y sin permisos. Dando una explicación sobre que la pausa vino del error técnico, no de una acción contra los ladrones. 

Por qué importa y qué impacto tiene

Este llamativo episodio muestra, sin querer, una paradoja. Ya que, un fallo técnico frenó una ruta que el protocolo no había bloqueado por decisión propia. Pero es un obstáculo temporal. Chainalysis habla de un retraso, no de una interrupción definitiva, y los atacantes podrían buscar otros canales, si así lo desearan.

Además, el error es público y THORChain conecta muchas redes, lo que lo vuelve un riesgo si vuelve a ocurrir. Por esto es que varios usuarios están debatiendo en redes sociales, si un protocolo cuyas operaciones son rastreables puede considerarse parte del lavado de dinero. 

El caso reabre una discusión incómoda, ya que invita a replantearse qué responsabilidad tiene un protocolo descentralizado cuando por él pasan fondos robados. Ahora, el mercado debe lidiar con la presión de las autoridades sobre la infraestructura DeFi, y con los errores técnicos que pueden terminar teniendo efectos inesperados.

Por Rous Espindola

Rous Espindola, parte del equipo de Cripto La Plata, Community Manager para proyectos web3, con 4 años de experiencia en crecimiento de comunidades digitales. Periodista y escritora. BD & comms en Cripto La Plata. Entusiasta en DeFi y Gobernanza. Embajadora de Arbitrum en Argentina.