El equipo actuó rápido y los fondos de usuarios no fueron afectados, pero el incidente suma preocupación tras el hackeo a KelpDAO ocurrido semanas antes.
El 27 de abril de 2026, ZetaChain confirmó haber sido víctima de un hackeo, a través de una publicación en la red social X. La red Layer-1 especializada en interoperabilidad entre blockchains pausó sus transacciones cross-chain como medida de precaución mientras el equipo investigaba el incidente. Es el segundo ataque de este tipo en abril, tras el hackeo a KelpDAO que costó 290 millones de dólares.
¿Qué sucedió?
Según lo informado por parte del equipo del protocolo, el ataque afectó únicamente las billeteras internas del equipo de ZetaChain, no los fondos de los usuarios. Se afirmó que lograron bloquear el vector de ataque de forma rápida y eficiente, prometiendo la publicación de un informe post-mortem completo una vez finalizada la investigación.
El incidente fue identificado y estuvo en curso seis horas aproximadamente. En ese tiempo fue identificado desde el principio, permitiendo que se pueda frenar la actividad cross-chain, y el armado de un parche que permita ponerle un freno al ataque malicioso.
Las repercusiones
Durante el incidente, el token ZETA operó a la baja. Según datos de CoinGecko, ZETA cotizó cerca de 0,054 dólares, con una caída de aproximadamente 4,8% en las últimas 24 horas. Su rango diario estuvo entre 0,053 y 0,059 dólares.
A su vez, la comunidad también se vió afectada. La respuesta de la misma fue mixta. Algunos usuarios han valorado de forma positiva la transparencia y la rapidez con la que se comunicó el incidente. Sin embargo, otros usuarios expresaron cierta preocupación por la vulnerabilidad de la infraestructura de interoperabilidad cross-chain.
Un patrón que se repite
el ecosistema DeFi se vió golpeado ya dos veces por un ataque a la infraestructura de protocolos. Cabe recordar el exploit a KelpDAO, informado por BlockVoz, que resultó en pérdidas de aproximadamente 290 millones de dólares y fue atribuido al Grupo Lazarus de Corea del Norte.
Esto genera incertidumbre en la comunidad, ya que dos ataques de la misma índole se consideran algo casual. Los puentes e infraestructura de interoperabilidad entre blockchains concentran grandes volúmenes de activos y son técnicamente complejos, lo que los convierte en objetivos prioritarios para actores sofisticados. Poniendo en riesgo los fondos de miles de usuarios.
Conclusión
Un segundo ataque que deja a la vista la vulnerabilidad y exposición que sufren las infraestructuras de protocolos DeFi que mueven grandes cantidades de fondos. Sin embargo, esta vez el accionar fue rápido, pudiendo evitar mayores catástrofes.
Queda abierta la pregunta, sobre si realmente se está poniendo un foco coherente a la seguridad de cada proyecto.