Un ejercicio participativo de Mujeres en Ingeniería UDP y CMEI reunió 41 ideas para identificar necesidades de formación, colaboración y desarrollo profesional.
Las mujeres en ingeniería buscan fortalecer sus habilidades técnicas, mejorar la comunicación de sus proyectos y encontrar más oportunidades para llevar sus conocimientos a desafíos reales. Esa es una de las principales conclusiones de Escucharnos para construir juntas, una iniciativa impulsada por Mujeres en Ingeniería de la Universidad Diego Portales (UDP) y CMEI en Chile durante octubre de 2026.
La actividad reunió ideas, intereses, habilidades, recursos y barreras identificadas por las participantes, con el objetivo de explorar posibles iniciativas para la comunidad universitaria. El ejercicio recopiló 41 ideas y registró 17 votos en la priorización colectiva, como punto de partida para orientar futuras actividades y espacios de colaboración.
¿Qué necesitan las mujeres en ingeniería para desarrollar sus ideas?
Entre las propuestas con mayor votación destacaron las habilidades de oratoria y comunicación, con cinco votos. Las asesorías en software y el desarrollo de soluciones para problemas reales de comunidades y micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) obtuvieron cuatro votos cada una.
También surgieron ideas relacionadas con estudios de mercado, validación técnica y comercial, levantamiento de capital, análisis de datos, ventas y desarrollo estratégico. Las participantes mencionaron, además, la importancia de contar con mentorías, recursos visuales, clases y encuentros con referentes del sector tecnológico.
Los resultados apuntan a una necesidad que va más allá del aprendizaje de herramientas técnicas: fortalecer las capacidades para comunicar ideas, desarrollar proyectos y convertir el conocimiento en soluciones aplicables.
Comunicación y liderazgo: habilidades clave para impulsar proyectos tecnológicos
La oratoria y la comunicación fueron las habilidades con mayor votación dentro del ejercicio. Estas capacidades permiten presentar propuestas, explicar conceptos técnicos, comunicar resultados y defender proyectos ante diferentes audiencias.
En el ámbito de la ingeniería, saber desarrollar una solución es solo una parte del proceso. También resulta importante comunicar su valor, identificar a quién beneficia y construir argumentos para conseguir apoyo, recursos o financiación.
Por eso, entre las iniciativas que podrían explorarse aparecen los talleres de presentación de proyectos, las sesiones de pitch y los espacios para practicar la comunicación de ideas técnicas y de negocio.
Formación tecnológica y soluciones para problemas reales
Las asesorías en software y las propuestas orientadas a resolver necesidades de comunidades y mipymes también ocuparon un lugar destacado en la votación.
Entre los intereses identificados se encuentran los talleres de programación básica, el análisis de datos, el desarrollo de soluciones y la validación técnica y comercial de proyectos. Estas propuestas abren la posibilidad de conectar la formación universitaria con necesidades concretas de organizaciones y emprendimientos.
El trabajo interdisciplinario aparece como otra oportunidad: combinar conocimientos de ingeniería con áreas como salud, sostenibilidad, educación y desarrollo de negocios para explorar soluciones que respondan a problemas específicos.
Mentorías, referentes y espacios de participación
El diagnóstico también recogió propuestas vinculadas con mentorías, comunidades estudiantiles, programas de formación y mayor visibilidad de las trayectorias femeninas en tecnología.
Entre las barreras mencionadas aparecen las dificultades para compatibilizar tiempos y responsabilidades, las brechas de liderazgo y la falta de visibilidad de mujeres en determinados sectores profesionales. También se planteó la necesidad de crear espacios de apoyo para estudiantes que son madres.
Estos aportes muestran que el desarrollo profesional no depende únicamente de adquirir conocimientos. Las redes de colaboración, el acceso a referentes y las condiciones para participar también pueden influir en las oportunidades de aprendizaje y crecimiento.
De las ideas a las posibles iniciativas de Mujeres en Ingeniería UDP
El material identifica distintas oportunidades para dar continuidad a la conversación, aunque no todas constituyen actividades confirmadas.
Entre ellas se encuentra el encuentro “Mujeres que inspiran”, previsto para el 28 de octubre, que podría servir para conectar las necesidades identificadas con experiencias y trayectorias profesionales. También se menciona el aniversario de Mujeres en Ingeniería, previsto para el 4 de noviembre.
Además, se planteó explorar una posible colaboración con equipos de robótica de la UDP, con fechas tentativas para los días 5, 12 y 19 de noviembre. Esta alternativa está sujeta a coordinación y confirmación.
Otra línea de trabajo consiste en acercar a las participantes a competencias tecnológicas internacionales. Durante la jornada también se presentó el camino hacia la hackathon vinculada con Dev3Pack, College y Solana, como una oportunidad para conocer experiencias de experimentación, colaboración y desarrollo tecnológico.
La participación en hackathons puede ofrecer espacios para trabajar en equipo, probar ideas y construir soluciones. En el contexto de las mujeres en tecnología, estos escenarios también pueden contribuir a visibilizar capacidades y ampliar la participación en comunidades de alcance global.
Un diagnóstico inicial para construir nuevas oportunidades
Los resultados de Escucharnos para construir juntas constituyen una primera exploración de intereses y necesidades, no una medición representativa de todas las mujeres que estudian ingeniería.
La votación permite identificar prioridades dentro del ejercicio, pero no demuestra que todas las participantes compartan las mismas preferencias. Por ello, una siguiente etapa podría profundizar en los obstáculos concretos que enfrentan, las herramientas que necesitan y los formatos de formación que consideran más útiles.
El desafío será validar las propuestas con la comunidad y determinar cuáles pueden transformarse en experiencias concretas de aprendizaje, colaboración y desarrollo profesional.
La iniciativa deja así una base para continuar la conversación sobre el papel de las mujeres en ingeniería y tecnología en Chile: escuchar las necesidades de la comunidad, fortalecer sus capacidades y explorar oportunidades para que más ideas puedan convertirse en proyectos y soluciones reales.
