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Mientras Venezuela prohíbe la minería de bitcoin por sobrecargar su red eléctrica, venezolanos en Colombia desarrollan un modelo que no consume un solo megavatio del sistema nacional y ya tiene motores encendidos. 

El 7 de mayo de 2026 el Ministerio de Energía Eléctrica de Venezuela justificó la prohibición total de la minería de bitcoin. Alegando que el consumo de energía es muy alto y perjudica a la comunidad. 

Pero mientras Venezuela cierra esa puerta, un grupo de expertos venezolanos que opera desde Colombia está desarrollando un modelo que podría cambiar completamente el argumento: minería de bitcoin off-grid, según reporta Criptonoticias. 

El problema que se busca resolver

Actualmente en Venezuela se genera un gran desperdicio de energía que podría ser útil para toda la población. Resulta que los pozos petroleros poseen grandes cantidades de gas asociado, que es el gas que sale junto con el petróleo durante la extracción, que no tiene destino útil. En lugar de aprovecharlo, se quema en antorchas, un proceso llamado quema de gas o flaring, que además de desperdiciar energía genera emisiones contaminantes. 

Por ello, Arley Lozano, de Horeb Energy, y Carlos, de Terawatt LLC (ambos venelozanos en Colombia) buscan que su modelo capture el gas asociado en los pozos, convertirlo en electricidad in situ, es decir, en el mismo lugar donde se genera, y usar esa electricidad para minar bitcoin. Al crear su propia infraestructura de generación, estos proyectos no consumen ni un megavatio de la red nacional. Eliminando el argumento del consumo energético de la minería de BTC.

El modelo postula poder monetizar ese desperdicio al convertirlo en energía para el minado. A su vez, los sistemas son móviles y pueden instalarse en zonas críticas específicas como el Zulia, resolviendo la crisis por sectores en lugar de esperar una solución total del sistema. Por último, por cada cantidad de megavatios destinados a la minería, el proyecto destina una cuota de energía gratuita a las comunidades locales cercanas al pozo. Lozano lo resume así: “por cada 234 megas de minería me van a solucionar parte del problema.” 

El modelo ya existe y funciona en Colombia

Este modelo creado por Lozano y su equipo, no es algo que solo suponga una teoría, es un modelo funcional y ya existente. Funciona en Cúcuta, en la frontera colombiana con Venezuela. Empezó como prueba piloto en agosto del año pasado usando biogás, un proceso similar al del gas asociado pero con residuos orgánicos. Hoy ya genera cerca de 1.000 megavatios hora de energía y alimenta un centro de datos con 220 mineros en operación. 

Desde Terawatt LLC, Carlos reporta un acuerdo de suministro de gas con una petrolera en la región del Tolima, con una capacidad actual de generación de 900 kVA. El plan es agregar generadores para llegar a 1,5 megavatios. Admiten que en Colombia el acceso al gas es estructuralmente difícil, lo que hace que mercados como Texas, Argentina o la propia Venezuela sean mucho más naturales para este modelo. 

Conclusión

Venezuela enfrenta una paradoja importante, ya que posee los recursos para solucionarlo y un modelo ya probado para ello. Pero no cuenta con un marco institucional que permita que eso ocurra. Un golpe duro para la población que vive con cortes energéticos, en la incertidumbre de si esa situación mejorará en algún momento. ¿Esta propuesta logrará ser vista desde el gobierno de Venezuela?

Por Rous Espindola

Rous Espindola, parte del equipo de Cripto La Plata, Community Manager para proyectos web3, con 4 años de experiencia en crecimiento de comunidades digitales.Periodista y escritora. BD & comms en Cripto La Plata. Entusiasta en DeFi y Gobernanza. Embajadora de Arbitrum en Argentina.