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David Carvalho, CEO de Naoris Protocol, analiza cómo la ciberseguridad descentralizada y post-cuántica se vuelve clave para proteger infraestructuras digitales, blockchain y sistemas financieros

En un mundo cada vez más interconectado, la confianza digital se ha convertido en uno de los activos más frágiles y, al mismo tiempo, más críticos de nuestra infraestructura global. Desde sistemas financieros y blockchains hasta redes gubernamentales y dispositivos cotidianos, todo descansa sobre modelos de seguridad que fueron diseñados para una era que ya no existe. Hoy, los ciberataques son más sofisticados, más frecuentes y más difíciles de detectar; y en el horizonte se asoma una amenaza aún mayor: la computación cuántica, capaz de romper los cimientos criptográficos que sostienen internet tal como lo conocemos.

Desde esta perspectiva, el problema ya no es solo cómo reaccionar ante un ataque, sino cómo replantear por completo el concepto de seguridad. Los modelos tradicionales centralizados, basados en confianza estática y perímetros claramente definidos muestran signos evidentes de agotamiento. La pregunta de fondo es incómoda pero necesaria: ¿qué ocurre cuando los sistemas diseñados para protegernos dejan de ser confiables por diseño?

Es en este punto donde la conversación sobre ciberseguridad necesita un giro estructural. Para David Carvalho, CEO de Naoris Protocol, la respuesta pasa por abandonar la dependencia de la confianza centralizada y avanzar hacia arquitecturas descentralizadas, auto-verificables y preparadas para un futuro post-cuántico. No se trata de reemplazar todo lo existente, sino de añadir una nueva capa de verificación continua que transforme la seguridad en un organismo vivo, capaz de detectarse, validarse y sanarse a sí mismo en tiempo real.

Desde esta óptica, Naoris Protocol no plantea la ciberseguridad como un producto más, sino como un cambio de paradigma: pasar de sistemas reactivos a redes que se defienden colectivamente, alineadas con los principios de zero trust, monitoreo continuo y resiliencia. Una postura que invita a reflexionar si estamos realmente preparados para el próximo capítulo de la era digital… o si seguimos confiando en cerraduras que ya no resisten las llaves del futuro.