La Resolución General 1125/2026 habilita el crowdfunding con autorización automática y reconoce Bitcoin, Ethereum y stablecoins como activos válidos para inversores calificados
El día 7 de abril del 2026 la CNV aprobó una resolución que puede sentar un precedente para el inversor pequeño, en Argentina. Se aprobó la Resolución General 1125/2026, que incorpora el crowdfunding al régimen de oferta pública con autorización automática, modernizando el acceso al mercado de capitales argentino.
Constituye una medida de desregulación con el objetivo de reducir costos y tiempos para empresas que busquen financiarse.
¿De qué se trata la resolución aprobada?
La resolución aprobada permite eliminar el paso de aprobación previa de la CNV a la hora de hacer una oferta pública. El régimen de autorización automática permite que la aprobación sea de inmediato, respetando ciertos montos.
Así es como el crowdfunding entra en ese régimen, permitiendo que empresas y proyectos puedan emitir acciones de forma ágil, sin una intervención previa del ente regulador. Los topes establecidos son de hasta UVA 3.000 por emisión y UVA 10.000 en total, delimitando límites claros y concisos, permitiendo también la participación de proyectos pequeños.
Este paso representa un hito para Argentina, ya que representa la primera vez que los inversores sin experiencia o el público en general, podrán participar con pequeños aportes. Para proteger el patrimonio de estos inversores, la regulación establece estos límites: hasta el 5% del patrimonio por proyecto y hasta el 10% del total invertido en este tipo de instrumentos.
Además, se duplican los límites del régimen de mediano impacto para acciones y obligaciones negociables: pasan de UVA 7 millones a UVA 15 millones. Se actualiza la definición de inversor calificado para incluir la tenencia de activos virtuales (como BTC, ETH y stablecoins) y reconocer inversiones tanto en el país como en el exterior, llegando a ser un reconocimiento del ecosistema cripto dentro del marco regulatorio del país. Dejando así de lado el panorama gris que se venía viviendo, para darle más forma a la regulación cripto dentro de un marco aceptado oficialmente.
Esta medida es parte de una desregulación para reducir trabas burocráticas al financiamiento privado. Para el ecosistema cripto en particular, la inclusión de activos virtuales en la definición de inversor calificado es una señal clara de reconocimiento dentro del sector tradicional.
Conclusión
La Resolución General 1125/2026 representa una apertura accesible del mercado al público en general que desee invertir. Con el crowdfunding como nueva herramienta de financiamiento regulado.
Con respecto al ecosistema cripto, el reconocimiento y la inclusión de activos virtuales podría significar un primer paso para una futura integración con lo tradicional.