La CNV aprobó la Resolución General 1125/2026, que permite computar BTC, ETH, stablecoins y activos tokenizados para calificar como inversor. Al mismo tiempo, el BCRA autorizó a los bancos a operar con cripto a partir de abril. Argentina consolida su posición como el mercado regulatorio más avanzado de Latinoamérica.
El 7 de abril de 2026, la Comisión Nacional de Valores (CNV) de Argentina publicó en el Boletín Oficial la Resolución General 1125/2026, una normativa que integra formalmente los activos digitales al mercado de capitales del país. El cambio central es concreto: Bitcoin, Ether y otras altcoins —incluso activos tokenizados— ahora computan para alcanzar el estatus de inversor calificado.
Hasta antes de esta resolución, existía una paradoja que afectaba a miles de argentinos: si un inversor tenía $100.000 en Bitcoin, ese patrimonio era invisible para el regulador. No contaba para ningún umbral. Si querías acceder a ciertas obligaciones negociables de grandes empresas, fideicomisos financieros o fondos cerrados, debías demostrar que eras un “Inversor Calificado”, pero el problema era que esos activos no se tenían en cuenta para definir ese umbral de capacidad patrimonial. Esa distorsión quedó atrás.
Qué significa ser inversor calificado en Argentina
La categoría de inversor calificado es el requisito para acceder a los instrumentos más sofisticados del mercado de capitales local: licitaciones exclusivas de obligaciones negociables de primera línea, fondos de real estate, fondos de infraestructura con rendimientos en dólares y productos fiduciarios con menor restricción operativa.
El requisito central para ser considerado inversor calificado es poseer un patrimonio superior a 350.000 UVA, una cifra que a valores de abril de 2026 supera los $600 millones de pesos argentinos. Ahora, la tenencia de activos digitales forma parte de ese cálculo.
El alcance de la resolución es amplio. No está vinculado solamente a Bitcoin o Ethereum: es para cualquier activo que encuadre dentro de la definición de activo virtual, incluyendo altcoins y tokens de activos financieros como los bonos soberanos tokenizados.
Los bancos también entran al ecosistema cripto
En paralelo con la resolución de la CNV, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) autorizó en abril de 2026 a las entidades bancarias a ofrecer servicios de custodia, trading y pagos con criptomonedas a sus clientes. Se espera que Banco Galicia, BBVA Argentina y Santander Argentina sean los primeros en implementar estos servicios durante el mes.
La habilitación bancaria cierra un ciclo importante: primero la CNV reconoció a los activos digitales como patrimonio computable, ahora el BCRA permite que los bancos sean intermediarios activos en el ecosistema.
Estos movimientos regulatorios no ocurren en el vacío. Argentina es el país con mayor adopción de criptomonedas de América Latina, con cerca del 20% de su población usando activos digitales.
La Resolución 1125/2026 representa un experimento de integración que pone a prueba la madurez del inversor y la eficacia de un entorno con mayor libertad financiera, situando al país en un terreno regulatorio de vanguardia en la región.