Autoridades federales y estatales aseguraron un predio en Tlaola con unas 300 GPU y equipo eléctrico. Investigan robo de energía y posible lavado.
Autoridades mexicanas allanaron una granja de minería clandestina de criptomonedas en Tlaola, en la Sierra Norte de Puebla. El operativo lo ejecutaron la fiscalía federal, la Marina y la policía estatal. El hallazgo lo reportó The Block el 13 de septiembre de 2026 a partir de información de Reuters y del gobierno estatal.
En el predio encontraron unas 300 GPU (unidades de procesamiento gráfico), un transformador y unas 80 terminales de media tensión. También hallaron ocho antenas de internet satelital. El sitio operaba en una zona montañosa, lejos del pueblo más cercano. El gobierno de Puebla había informado el aseguramiento el 6 de septiembre.
La fiscalía investiga dos hipótesis en paralelo. La primera es el robo de electricidad desde infraestructura ligada a una central hidroeléctrica cercana. La segunda es si las monedas minadas sirvieron para ocultar fondos de origen ilícito. Ninguna de las dos está confirmada. La fiscalía federal declinó comentar por la investigación en curso.
El caso es el cuarto de este tipo en la zona desde principios de 2025. Así lo consignó el reportaje de Reuters del 12 de septiembre desde Tlaola. Vecinos dijeron que el zumbido se oía a un kilómetro. Las autoridades estatales colaboran con estados vecinos para buscar más sitios.
El analista David Saucedo dijo a Reuters que los cárteles muestran un nuevo nivel de sofisticación. Montar ese sitio exige conocimiento técnico y financiamiento. Esa frase describe una sospecha, no una condena. Por lo mismo, la nota distingue entre el aseguramiento verificado y la línea de lavado, aún en pesquisa.
¿Por qué una granja de minería cripto sirve para lavar dinero?
La minería usa equipos potentes para validar transacciones y crear monedas nuevas. Esa moneda recién creada nace con un historial limpio en la blockchain. Por eso resulta atractiva para quien busca ocultar el origen de fondos. Así lo advirtió Chainalysis en estudios previos sobre pools de minería.
Un informe de Elliptic citado en 2019 describió la compra de equipos con fondos ilícitos como vía de blanqueo. Otro estudio de Chainalysis de 2023 halló direcciones de exchange que recibían a la vez fondos de ransomware y de minería. Ninguno de esos casos prueba cómo operó Puebla. Solo explican el patrón que los investigadores conocen.
En Puebla, la pregunta es más simple. Si la electricidad era robada, el costo mayor de minar desaparecía. Minar un bitcoin cuesta cerca de 45.000 dólares en energía, según el índice de Cambridge. Con el precio en torno a 78.000 dólares, el margen es amplio. Si a eso se suma energía sin pagar, la ganancia crece aún más.
México, energía robada y presión de Estados Unidos
El robo de energía es el punto más sólido de la pesquisa. Samuel León, experto en robo de energía de la Universidad Iberoamericana, dijo a Reuters que sin pagar luz el costo principal es cero. Las autoridades revisan si hubo una conexión irregular al sistema de la presa. Ese peritaje técnico definirá si hay delito eléctrico antes que cualquier tesis de lavado.
El contexto regional ayuda a entender el interés oficial. Chainalysis estimó que direcciones ilícitas recibieron al menos 154.000 millones de dólares en 2025. Esa cifra duplica la de 2024 y la empujan sobre todo entidades sancionadas. Aun así, lo ilícito sigue bajo el 1 por ciento del volumen total que rastrea la firma.
Estados Unidos también apretó este año la línea del narcotráfico con cripto. En mayo, el Tesoro sancionó una red ligada al Cártel de Sinaloa que pasaba efectivo a cripto. Ese caso no involucra minería. Pero muestra que Washington y Ciudad de México miran el mismo riel. Algo que, de momento, no ha sido confirmado, es si Puebla conecta con esa red.
