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El sistema aprovecha el sensor de movimiento que ya tiene el teléfono para anticipar sismos, sin necesidad de instalar nada

Casi nadie lo sabe, pero buena parte de los celulares Android ya vienen equipados con una función que puede avisar segundos antes de que llegue un temblor. La clave está en el acelerómetro, el mismo sensor que detecta si el teléfono está en modo vertical u horizontal: Google lo reutilizó para captar las vibraciones típicas de un sismo. En los equipos con sistemas operativos actualizados, esta función suele venir activada de fábrica, pero no viene mal chequearla a mano. 

Dónde encontrarla

La ruta a seguir es clara, se comienza con Configuración, después Seguridad y emergencia, y ahí aparece la opción de Alertas de terremotos. Para que el sistema funcione sin fallas, el celular necesita tener conexión a internet y la ubicación encendida de manera constante. A su vez es necesario cerciorarse que los servicios de localización de emergencia también estén habilitados, porque son los que le permiten al teléfono transmitir la ubicación exacta a los servicios de auxilio apenas se marca un número como el 911. 8eeb2e50 E79d 4d51 9146 143ef471c411

Imagen tomada como captura de pantalla de un celular con Android.

No todas las alertas suenan igual 

El sistema distingue entre un temblor apenas perceptible y uno que exige reaccionar ya. Para los movimientos leves, aparece un aviso discreto que respeta el volumen y el modo silencioso que tenga configurado el usuario, es más una notificación informativa que una alarma. Distinto es el caso de un sismo con potencial de causar daño: ahí el celular se salta cualquier configuración de silencio, prende la pantalla a la fuerza y larga un sonido fuerte, buscando que la persona reaccione de inmediato. En los dos casos, tocar la notificación despliega un mapa con el epicentro estimado y recomendaciones básicas de seguridad. 

En algunos estados de EE.UU. como California, el aviso llega gracias a una red de sensores sísmicos profesionales instalados en el territorio. Pero en el resto del mundo, incluida América Latina, el mecanismo consiste en que cada celular funciona como un sensor improvisado. 

Cuando el acelerómetro de un teléfono registra una vibración sospechosa, manda esa información a un servidor central junto con su ubicación aproximada. De este modo, al cruzar los datos de miles de celulares al mismo tiempo, el sistema puede confirmar si efectivamente hay un sismo en marcha y calcular su magnitud, convirtiendo a cada teléfono en una pieza diminuta de una red de detección gigante. 

Detrás de esta función hay una lógica muy útil, montar una red sísmica profesional en cada país del mundo sería carísimo, pero los celulares ya están ahí, en el bolsillo de miles de millones de personas. Aprovechar ese hardware existente le permite a Google ofrecer algo que antes solo tenían los países con infraestructura sísmica avanzada. Unos segundos de aviso pueden ser la diferencia entre reaccionar a tiempo o no.

Por Rous Espindola

Rous Espindola, parte del equipo de Cripto La Plata, Community Manager para proyectos web3, con 4 años de experiencia en crecimiento de comunidades digitales.Periodista y escritora. BD & comms en Cripto La Plata. Entusiasta en DeFi y Gobernanza. Embajadora de Arbitrum en Argentina.