En el evento “La era Cripto ya comenzó”, realizado en el marco de Colombia Tech Week, congresistas debatieron el retraso de cinco años en la regulación de activos digitales y señalaron al Banco de la República como actor clave para destrabar el proyecto.
El lunes 10 de agosto, Congreso de Colombia. Bitso, Binance, Buda y Ripio organizaron «La era Cripto ya comenzó», una jornada de tres paneles. La sede fue el Jockey Club de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario, en Bogotá.
El encuentro forma parte de Colombia Tech Week, la semana de eventos tecnológicos que se celebra en la capital del 10 al 16 de agosto. Contó con el apoyo de Chainalysis, la firma de abogados Holland & Knight y la propia universidad, cuyo decano de Jurisprudencia, Erick Rincón, abrió la sesión.
La agenda mezcló dos conversaciones que en Colombia suelen ir separadas. La primera, técnica: cómo enviar y recibir cripto, stablecoins (monedas estables ancladas a una divisa) y activos tokenizados sin salirse del marco legal. La segunda, política: si el país tendrá o no una ley cripto.
Las cifras que circularon en el panel legislativo dan la medida del vacío. Mauricio Toro actualmente congresista habló de 5,5 millones de usuarios y de más de 100 billones de pesos transados. El representante a la Cámara Daniel Briseño elevó el conteo a seis millones de personas. Nada de eso ocurre hoy bajo una norma que lo ordene.



¿Por qué Colombia lleva cinco años sin ley cripto?
El segundo panel llevó el problema al terreno legislativo, con la senadora María Lucía Villalba y los representantes a la Cámara Mauricio Toro, Daniel Briceño y María del Mar Pizarro. Moderó José Daniel López, presidente de Alianza In.
Toro reconstruyó el primer intento, el proyecto que radicó en 2018. Recordó que el concepto inicial del Banco de la República fue favorable y que hubo mesas de trabajo con MinTIC, MinComercio, MinHacienda y la DIAN.
«Había un consenso que llevó ese proyecto hasta el tercer debate», dijo. El texto se cayó ahí, «como en la puerta del horno».
Su lectura de lo que vino después apunta al emisor. Según Toro, los reguladores empezaron a «llenar de miedo, de angustias, de ruido». La postura de innovación que defendía el propio codirector del Banco de la República se dio vuelta sin una explicación pública.
El representante añadió un factor que no depende del emisor. El gobierno de Iván Duque creó el sandbox regulatorio en el Plan Nacional de Desarrollo. Según su relato, la banca tradicional logró que el piloto se hiciera de la mano de los bancos.
«Los bancos tienen una agenda completamente distinta y se sienten amenazados», afirmó. Su conclusión fue que el mercado seguirá creciendo con o sin ley. El costo de la demora lo pagan el ahorro de los ciudadanos y la innovación.
¿Hasta cuándo va a esperar el Banco de la República?
El representante a la Cámara Daniel Briseño planteó la tensión de frente. Describió un enfrentamiento entre una realidad de seis millones de personas que ya transan y un emisor que prefiere la cautela.
El punto de fricción, según su lectura, es doctrinario. «El Banco habla desde la soberanía monetaria absoluta», dijo, y esa premisa deja poco margen para negociar con la industria.
También retrató el clima de rumor alrededor de un supuesto proyecto de ley redactado dentro del Banco.
«A mí me han dicho mil cosas sobre el proyecto de ley», señaló, sobre un texto que nadie del ecosistema ha visto.
Su propuesta fue invertir la secuencia. En vez de esperar a que el emisor se pronuncie, congresistas y ecosistema deberían acordar un texto único, radicarlo y forzar una respuesta del Banco dentro de 2026. El antecedente que citó respalda la urgencia: los tres últimos intentos murieron por conceptos que llegaron tarde.
La presión tiene un destinatario concreto. El Gobierno ya tiene listo un proyecto de ley de activos digitales redactado con MinHacienda, la Superintendencia Financiera, el Banco de la República y la DIAN. El texto sigue en el ministerio, sin fecha de radicación.
La región ya legisló y Colombia sigue en borradores
Colombia llega tarde a una discusión que sus vecinos ya cerraron. Chile aplica su Ley Fintec desde 2023 y Brasil regula a los proveedores de servicios de activos virtuales bajo la ley 14.478 de 2022. Argentina inscribe a esos proveedores en un registro de la Comisión Nacional de Valores desde 2024.
El proyecto que hoy discute el Ejecutivo colombiano parte de un principio conocido en la región: misma actividad, mismo riesgo, misma regulación. Clasifica los activos digitales como representaciones de valor y no como moneda de curso legal.
El Banco de la República queda con un papel central en las stablecoins, por su efecto potencial sobre la política monetaria. Es justamente el punto donde el emisor y la industria no se han puesto de acuerdo.
Mientras tanto, el país acumula cinco proyectos de ley en cinco años sin resultado. La jornada del lunes terminó sin una norma nueva. Lo que dejó fue un diagnóstico compartido entre industria y Congreso: el próximo movimiento depende del Banco de la República.
