stablecoin italia

Aunque las transacciones en blockchain cuestan apenas unos centavos, un informe concluye que las conversiones entre moneda local y stablecoins siguen siendo el principal obstáculo para abaratar las remesas internacionales.

Durante los últimos años, las stablecoins han sido presentadas como una de las aplicaciones más prometedoras de la tecnología blockchain para los pagos internacionales. Su capacidad para mover valor casi de forma instantánea y con comisiones mínimas ha impulsado la narrativa de que podrían reemplazar a los sistemas tradicionales de remesas.

Sin embargo, un nuevo estudio del Banco de Italia pone en duda esa promesa cuando se analiza el costo real que enfrentan los usuarios.

La investigación concluye que enviar dinero mediante stablecoins como USDC no resulta sistemáticamente más económico que utilizar proveedores tradicionales de remesas, una vez que se consideran todos los pasos necesarios para completar la operación: desde convertir dinero fiduciario en criptomonedas hasta retirar nuevamente los fondos en moneda local.

El costo real de enviar dinero con stablecoins

El estudio, publicado bajo el título “Mercados, Infraestructuras y Sistemas de Pago – Documento N.º 86”, analizó el costo de enviar 200 USDC desde Italia hacia distintos destinos, entre ellos Argentina, Brasil, Sudáfrica, Emiratos Árabes Unidos y Japón.

Para ello, los investigadores realizaron un ejercicio de “compra misteriosa” evaluando 10 corredores internacionales de remesas.

Los resultados mostraron una amplia diferencia en los costos finales.

Dependiendo del país de destino y de los proveedores utilizados, las comisiones oscilaron entre aproximadamente 0,3% y casi el 9% del monto enviado.

Los tiempos de liquidación también fueron variables. En algunos casos, cuando existían sistemas nacionales de pagos instantáneos compatibles, el dinero estuvo disponible en unos 20 minutos. En otros corredores, donde era necesario recurrir a transferencias bancarias tradicionales, el proceso tardó hasta dos días hábiles.

El problema no está en la blockchain

Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que la infraestructura blockchain rara vez representa el mayor costo de una remesa.

Las tarifas de gas de la red fueron prácticamente insignificantes dentro del costo total de la operación.

En cambio, los gastos más elevados aparecieron antes y después de la transferencia on-chain:

  • Conversión de euros a USDC.
  • Compra y venta de stablecoins en exchanges.
  • Comisiones bancarias.
  • Diferenciales de tipo de cambio.
  • Costos para retirar los fondos en moneda local.

En otras palabras, la blockchain logra que mover activos digitales sea extremadamente barato, pero el usuario promedio necesita entrar y salir del ecosistema cripto para poder utilizar ese dinero en su vida cotidiana.

El gran punto ciego de las remesas con stablecoins

Según el informe, buena parte del marketing de la industria ha centrado su atención en el bajo costo de transferir tokens entre blockchains.

Y esa afirmación es técnicamente correcta.

Actualmente existen redes donde enviar una stablecoin cuesta menos de un centavo de dólar.

Sin embargo, el verdadero servicio que busca un usuario de remesas no es mover tokens entre billeteras, sino enviar dinero desde una cuenta bancaria hacia otra persona que generalmente necesita recibir moneda local para pagar alquiler, servicios públicos, transporte o alimentos.

Cada conversión entre dinero fiduciario y stablecoins introduce nuevos intermediarios —como exchanges, procesadores de pago o corredores— que agregan comisiones y márgenes cambiarios.

En consecuencia, las stablecoins no eliminan completamente la intermediación financiera, sino que reemplazan parte de la infraestructura bancaria tradicional por nuevos actores del ecosistema de activos digitales.

¿Significa esto que las stablecoins fracasaron?

El Banco de Italia aclara que no.

El informe reconoce que las stablecoins ofrecen ventajas importantes frente a los sistemas tradicionales, especialmente por su capacidad de liquidación continua, disponibilidad las 24 horas y posibilidades de automatización mediante contratos inteligentes.

Además, en determinados corredores internacionales ya pueden reducir significativamente los costos.

No obstante, el estudio sostiene que esos beneficios todavía no se traducen en remesas consistentemente más económicas cuando se analiza toda la cadena de pago.

La regulación podría reducir los costos

Los investigadores consideran que este escenario podría cambiar en los próximos años.

La expansión de proveedores regulados bajo marcos como MiCA en Europa, junto con una mayor integración entre los sistemas nacionales de pagos instantáneos y la infraestructura de activos digitales, podría incrementar la competencia y reducir las comisiones por conversión.

Aun así, el informe advierte que los diferenciales cambiarios seguirán siendo un componente difícil de eliminar en las transferencias internacionales.

Un mercado que aún está evolucionando

Las conclusiones del Banco de Italia muestran que la tecnología blockchain ya resolvió uno de los desafíos más complejos: transferir valor de forma rápida y económica entre redes descentralizadas.

Sin embargo, el verdadero reto continúa siendo conectar ese ecosistema con el sistema financiero tradicional.

Mientras la mayoría de los usuarios siga necesitando convertir stablecoins en moneda local para cubrir sus gastos diarios, las conversiones entre ambos mundos seguirán representando la mayor parte del costo de una remesa internacional.