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Los cofundadores de POAP, Isabel González y Patricio Worthalter, confirmaron en un correo a los emisores que la plataforma se desactivará el 31 de julio de 2026, sin haber hallado un modelo que justificara reactivarla.

POAP, el protocolo de insignias digitales de asistencia a eventos (“Proof of Attendance Protocol”), anunció el cierre de su plataforma. Según un correo enviado a los emisores y firmado por sus cofundadores, Isabel González y Patricio Worthalter, la desactivación llega el 31 de julio de 2026. Desde esa fecha no será posible crear envíos ni ver la colección propia.

La decisión cierra un proceso que arrancó en marzo de 2026, cuando POAP entró en modo de mantenimiento. Desde entonces dejó de aceptar nuevos emisores y detuvo el desarrollo activo del producto, aunque mantuvo en pie envíos, integraciones y herramientas existentes. En su correo, los fundadores dijeron que ese cambio de rumbo buscaba dar con un modelo que “valiera la pena” para relanzar el proyecto.

Ese modelo nunca apareció. “Lamentablemente, no hemos encontrado un modelo que nos entusiasme lo suficiente como para volver a ejecutarlo”, escribieron González y Worthalter en la comunicación a los emisores. El texto de ese correo fue compartido con esta redacción.

Los datos históricos de la plataforma no desaparecen con el cierre. Tras la desactivación, toda la información generada durante los años de operación de POAP quedará disponible para su exportación en poaparchive.com. Se trata de un repositorio independiente pensado para que cada usuario descargue su propia copia.

¿Qué pasa con los datos históricos de POAP?

El archivo replica, a grandes rasgos, lo que hoy muestra POAP Gallery: envíos realizados, obras de arte asociadas a cada insignia y direcciones que las recibieron. También conserva el número de reservas hechas por correo electrónico. No es una versión reducida del historial, sino una instantánea completa del protocolo.

El acceso se ofrece en dos formatos. Uno es un archivo ZIP con una base de datos SQLite y las imágenes de cada insignia en formato WebP, pensado para quien quiera consultar los datos con herramientas propias. El otro es un archivo ZIM, que permite navegar todo el contenido sin conexión a través del lector Kiwix.

Con ese esquema, POAP traslada la custodia de su historial de una plataforma centralizada a un archivo descargable y verificable por cualquiera. Emisores y coleccionistas quedan a cargo de conservar su propia copia una vez que el sitio original deje de operar.

De la pausa en marzo a la decisión final

POAP nació en 2019 como una forma de certificar la asistencia a eventos mediante insignias digitales no transferibles, ancladas a una billetera. Con el tiempo se volvió un estándar de facto en comunidades cripto para acreditar la presencia en conferencias, meetups y encuentros de desarrolladores.

Ese nicho, sin embargo, nunca terminó de expandirse hacia el público masivo que sus fundadores imaginaban. El anuncio de marzo de 2026 ya reconocía esa meseta: la plataforma había encontrado usuarios fieles dentro de lo cripto-nativo, pero no logró crecer más allá de ese círculo.

El correo de esta semana cierra esa historia. Worthalter y González enmarcaron el cierre como una decisión compartida entre ambos, tomada después de agotar las alternativas evaluadas durante el modo de mantenimiento.

POAP tuvo una adopción activa entre comunidades cripto de América Latina, que lo usaron con frecuencia para certificar asistencia a meetups, hackathons y conferencias regionales del ecosistema Web3. Para esos emisores, el cierre implica un paso concreto antes del 31 de julio.

Quienes gestionan colecciones o series de POAPs emitidos para eventos propios deberán exportar sus datos desde poaparchive.com. La plataforma original dejará de servir esa función el 31 de julio. Los fundadores agradecieron a la comunidad por acompañar el proyecto durante lo que definieron como “este difícil camino”.

Por Andres Peña

Periodista y comunicador social, con 5 años de experiencia en Web3. Actualmente es Community Manager de ChatterPay, y cofundador de HealthProof y Nodo Zero. Anteriormente fue embajador, redactor y editor de BeInCrypto en Español.