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La acumulación de saldos vencidos empuja al Gobierno a anticipar una nueva etapa de financiamiento mucho más selectiva y restrictiva para el consumo 

El impacto de la crisis económica empieza a pasar factura en el bolsillo de las familias, y el acceso al financiamiento formal se está cerrando drásticamente. Según un informe de la consultora privada 1816 basado en microdatos de la Central de Deudores (Cendeu) del Banco Central, la morosidad crediticia en el consumo y los saldos de tarjetas de crédito cumplió en mayo su decimonoveno mes consecutivo en alza. 

Esta subida constante ha provocado que el 27% de las personas que cuentan con algún tipo de financiamiento dejen de ser consideradas “sujetos de crédito” tras acumular más de 90 días de atraso en sus pagos. 

La mora récord en billeteras virtuales y el peso de la deuda en los sectores más jóvenes 

El fenómeno del endeudamiento ya no se limita a un sector acotado, sino que se ha generalizado en todo el sistema financiero, afectando a 26 de los 30 bancos más importantes del país. En el caso de las familias, la mora bancaria avanzó del 12,1% en abril al 12,7% en mayo, una cifra que se multiplicó por cinco si se compara con el 2,5% registrado en octubre de 2024. 

Sin embargo, el escenario más crítico se observa fuera del circuito bancario tradicional: en las entidades no financieras (como fintech, billeteras virtuales y cadenas comerciales), las deudas impagas escalaron de manera alarmante hasta alcanzar un 32,2% del total prestado. Aunque estas vías otorgan financiamiento con menos requisitos, sus elevadas tasas de interés han dejado a casi un tercio de sus usuarios atrapados en la irregularidad. 

El estudio también revela una preocupante radiografía social de la deuda en la que los jóvenes se llevan la peor parte. Entre las personas de 26 a 35 años, el 40% mantiene alguna deuda vencida, concentrando el 31,5% del saldo total impago del sistema. No obstante, el porcentaje más alto de morosidad se encuentra en el rango de los 18 a 25 años, quienes cargan con el 42,8% de la deuda en situación irregular. 

La Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia proyectó que este escenario ya marginó a unas 6,8 millones de personas del mercado de crédito tradicional, de las cuales 2 millones fueron expulsadas en apenas los últimos ocho meses. 

La masiva exclusión de deudores representa un fuerte freno tanto a nivel microeconómico para el bienestar familiar como a nivel macroeconómico para la reactivación de la actividad. Desde el equipo económico del Gobierno estiman que el pico de la morosidad ocurrió en el segundo trimestre del año y prevén que las cifras comiencen a ceder mediante la cancelación de saldos o el crecimiento del volumen total de préstamos. 

De cara al futuro, las autoridades advierten que el próximo ciclo crediticio estará marcado por una dinámica mucho más selectiva y saludable, obligando tanto a deudores como a acreedores a adaptarse a un nuevo régimen donde las deudas ya no se licúan y el historial crediticio es clave para definir quién califica para un financiamiento.

Por Rous Espindola

Rous Espindola, parte del equipo de Cripto La Plata, Community Manager para proyectos web3, con 4 años de experiencia en crecimiento de comunidades digitales.Periodista y escritora. BD & comms en Cripto La Plata. Entusiasta en DeFi y Gobernanza. Embajadora de Arbitrum en Argentina.