Es la primera vez que dos exchanges de criptomonedas integran la conducción de Alianza In Colombia, en momentos en que el sector reclama una regulación integral y no fragmentada
Alianza In Colombia, la organización que agrupa a empresas de la economía digital en el país, anunció la conformación de su nueva junta directiva para el período 2026-2027, integrada por representantes de DiDi, Uber, Rappi, Binance y Bitso. Lo que distingue a esta renovación es la presencia de dos exchanges de criptomonedas junto a las plataformas de movilidad y delivery más grandes del país, en un gremio que asumirá el desafío de fortalecer el diálogo con el Gobierno y avanzar en la construcción de reglas claras para sectores que transformaron cómo millones de colombianos se movilizan, generan ingresos y acceden a servicios financieros digitales.
Quiénes integran la nueva junta
Stephanie Plata, gerente de Políticas Públicas de Uber en Colombia, continuará como presidenta de la junta directiva del gremio. La completan Carlos Castellanos, director de Relaciones con Gobierno para la Región Andina de DiDi; Daniel Acosta, gerente general de Binance para Colombia y el norte de América Latina; Juan Sebastián Rozo, asesor de asuntos públicos de Rappi; y Juanita Rodríguez, directora general de Bitso Colombia.
Por qué es relevante que el sector cripto entre justo ahora
Colombia consolidó en 2026 su Registro PSAV bajo la Superintendencia Financiera, con la obligación de reportar a la DIAN las operaciones cripto superiores a 50.000 dólares, vigente desde enero. El país avanza con consistencia, pero el marco sigue siendo fragmentado.
Bitso viene reclamando públicamente desde marzo que Colombia necesita superar esa fragmentación: que cada entidad pública actúe bajo su propia visión de la industria cripto genera incertidumbre jurídica, y la propuesta del sector es avanzar hacia una regulación integral basada en el riesgo de la actividad, no en la tecnología utilizada.
Dicho argumento se basa en que la industria puede operar legalmente en Colombia, pero lo hace bajo reglas que no conversan entre instituciones, con lineamientos desactualizados que funcionan como barreras y una relación de desconfianza entre la banca tradicional y el mundo cripto. Eso se traduce en fricción concreta para los usuarios: depósitos, retiros, estabilidad de servicios.
Que Binance y Bitso ahora tengan asiento directo en la conducción de un gremio que dialoga formalmente con el Gobierno, el Congreso y autoridades locales les da un canal institucional más robusto para empujar esa agenda, más allá de declaraciones públicas o de su participación en gremios cripto específicos como Colombia Fintech.
La inclusión de Binance y Bitso en la junta de Alianza In Colombia es una señal de que el sector cripto colombiano dejó de operar al margen de las plataformas digitales “tradicionales” y ahora comparte mesa de negociación directa con ellas frente al Gobierno.
El verdadero test llegará cuando se vea si esta nueva junta logra traducir su peso institucional en avances concretos hacia la regulación integral que el sector viene reclamando, o si el diálogo con el Gobierno queda, una vez más, en buenas intenciones sin marco legal definitivo.
