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A diferencia de soluciones anteriores como Tornado Cash, la privacidad aquí no sería una capa adicional sino parte del token desde el momento en que se crea 

El 3 de junio de 2026, un grupo de desarrolladores publicó un borrador llamado EIP-8287 o pERC-20. Que propone un nuevo tipo de token donde los saldos y montos de transferencia son privados por defecto. 

La propuesta llega en un momento en que la privacidad en Ethereum vuelve al centro del debate, después de años en que el tema quedó relegado mientras la industria priorizaba la escalabilidad y los reguladores ponían la lupa sobre herramientas como Tornado Cash. 

No una capa encima, sino el token mismo 

La diferencia clave con intentos anteriores está en el origen. Tornado Cash y soluciones similares tomaban tokens normales y los mezclaban para dificultar el rastreo: eran capas opcionales, controversiales, y terminaron sancionadas. El pERC-20 funciona de otra manera: en lugar de tokens con saldos visibles, propone “notas criptográficas cifradas” que solo puede ver quien las recibe, y mantiene el suministro total público para que cualquiera pueda verificar que no se están acuñando tokens en secreto. 

La validez de cada transacción se verifica con pruebas de conocimiento cero —el mismo sistema que usa Zcash a escala—, que permiten a la red confirmar que una transferencia es correcta y que quien gasta tiene derecho a hacerlo, sin revelar ninguno de los valores involucrados. Es decir, a red sabe que todo cuadra, pero no sabe quién le envió qué a quién ni por cuánto. 

También, cabe destacar es que esta propuesta tiene en cuenta el marco regulatorio. El estándar incluye un mecanismo que permite a las autoridades congelar notas específicas identificadas como ilícitas, sin romper la privacidad del resto de los usuarios. Es un equilibrio explícito entre privacidad y cumplimiento, pensado para que la propuesta tenga viabilidad regulatoria real y no termine siendo bloqueada como ocurrió con Tornado Cash. 

Conclusión

La propuesta no aparece en el vacío. Durante años, la privacidad en Ethereum quedó relegada mientras la industria priorizaba la escalabilidad y los reguladores ponían la lupa sobre herramientas de privacidad. Pero una nueva generación de propuestas sugiere que el tema está haciendo un regreso al centro del ecosistema. 

El pERC-20 complementa a EIP-8182, otro borrador publicado en marzo de 2026 que busca hacer privadas las transferencias de ETH y tokens ERC-20 ya existentes, y que apunta a incluirse en Hegota, la actualización de Ethereum prevista para el segundo semestre de 2026. El CEO de ConsenSys, Joe Lubin, predijo recientemente que Ethereum completará su transición hacia tecnología de pruebas de conocimiento cero en un plazo de tres a cinco años. 

Por Rous Espindola

Rous Espindola, parte del equipo de Cripto La Plata, Community Manager para proyectos web3, con 4 años de experiencia en crecimiento de comunidades digitales.Periodista y escritora. BD & comms en Cripto La Plata. Entusiasta en DeFi y Gobernanza. Embajadora de Arbitrum en Argentina.