Daniel Acosta, Gerente General de Binance Colombia, North Latam y Caribe, advirtió que el país tiene todo para convertirse en hub cripto regional, pero que sin regulación clara seguirá siendo solo un mercado de usuarios. Los datos de adopción global muestran que la ventana de oportunidad no es indefinida.
El Gerente General de Binance para Colombia, North Latam y el Caribe, fue directo en su evaluación del momento que vive Colombia en el ecosistema cripto: el país tiene comunidad, tiene talento técnico y tiene infraestructura de pagos en modernización. Lo que no tiene es el marco legal que convierta esa energía en algo estructural.
“Colombia tiene una comunidad cripto que no esperó permiso para crecer, y eso habla bien de sus ciudadanos”, señaló Acosta. “Pero hay oportunidades concretas que se están perdiendo, y los datos lo confirman.”
Lo que pasa cuando otros sí regulan
Acosta respaldó su diagnóstico con evidencia comparada. El Chainalysis 2025 Adoption Index documenta una correlación directa entre marcos regulatorios claros y crecimiento de adopción. No es una correlación teórica: dos casos recientes lo demuestran con números.
Corea del Sur aprobó en 2024 su Ley de Protección de Usuarios de Activos Virtuales, que mejoró estándares de custodia, transparencia y protección al consumidor. Resultado: subió del puesto 19 al 15 en el índice global de adopción. Estados Unidos, impulsado por la claridad regulatoria que habilitó ETFs spot de Bitcoin y el marco para stablecoins que culminó con el GENIUS Act, pasó del puesto 4 al 2 en un solo año.
El caso más relevante para Colombia es Brasil. Una ley de activos virtuales sancionada en 2022 y en vigencia desde 2023 estableció estándares claros de licenciamiento y supervisión. Hoy Brasil ocupa el puesto 5 del índice global de adopción, y la integración de Binance Pay con Pix —el sistema de pagos instantáneos que usa más del 75% de la población brasileña— creó un flujo digital de dinero que no existía antes. “Colombia tiene sus propias infraestructuras de pagos en desarrollo. Esa es la oportunidad”, señaló Acosta.
Colombia tiene todo, menos el marco
Para Acosta, Colombia está entre las cinco economías cripto más activas de América Latina y cuenta con los ingredientes para dar el siguiente paso. El problema es que sin regulación, esos ingredientes no se convierten en infraestructura:
“Con un marco claro, los bancos y gestores de patrimonio pueden entrar formalmente, los usuarios tienen mayor protección, y Colombia deja de ser solo un mercado de adopción para convertirse en un actor que define las reglas regionales.”
Más allá de los pagos cotidianos, Acosta apuntó a una dimensión que pocas voces están señalando en el debate local: la tokenización de activos del mundo real. Plataformas como Nasdaq ya están explorando liquidación tokenizada disponible las 24 horas del día.
Colombia tiene mercado de capitales y activos reales en sectores como agricultura, real estate y deuda privada. Posicionarse temprano en ese ecosistema, en su lectura, no es especulación sino estrategia de largo plazo.
La reforma con mayor retorno: un marco para stablecoins
Al cierre de la conversación con BlockVoz, Acosta fue concreto sobre cuál sería el cambio de mayor impacto si pudiera elegir uno: un marco regulatorio para stablecoins.
“Las stablecoins son el carril de pagos digitales que ya mueve más volumen diario que Visa y Mastercard combinados. El mercado global superó los USD 305.000 millones en capitalización en 2025”, señaló.
Para Colombia, un marco claro para emisores y proveedores de stablecoins habilitaría remesas más baratas, pagos transfronterizos más eficientes y acceso a dólares digitales para quienes hoy no tienen cuenta bancaria.
Las referencias ya existen: EE.UU. acaba de resolverlo con el GENIUS Act, y Abu Dhabi tiene un marco operativo bajo el FSRA. “Colombia no necesita reinventar, necesita tomar una referencia, adaptarla y moverse. Un marco de stablecoins arrastra consigo infraestructura, inversión y talento. Es la reforma con mayor retorno sistémico disponible hoy”, afirmó.
Por su parte Steven McWhirter, Líder de Política Global en Binance, comentó:
“El avance continuo de la Ley CLARITY, junto con la Ley GENIUS para stablecoins, refleja el creciente reconocimiento de que Estados Unidos necesita un marco regulatorio coherente, duradero y competitivo a nivel global para los mercados de activos digitales”.
El mensaje de Acosta: la transformación financiera digital ya está ocurriendo, y los países que definen reglas propias serán los que capturen los beneficios.
A medida que la infraestructura de los mercados financieros evoluciona cada vez más hacia modelos tokenizados y basados en blockchain, una legislación de estructura de mercado bien diseñada será clave para garantizar ser un centro de nnovación y mercado de capitales a nivel mundial.