Durante el Blockchain Summit Latam 2026 realizado en Lima, Perú, uno de los temas más repetidos fue la convergencia entre el sistema financiero tradicional y la infraestructura blockchain. Mientras bancos, fintechs y reguladores debatían cómo integrar stablecoins, tokenización y pagos digitales dentro de marcos regulados, también comenzaron a aparecer casos concretos de empresas tradicionales que están dando sus primeros pasos hacia modelos híbridos.
Uno de ellos es RapiCredit, compañía colombiana enfocada históricamente en crédito tradicional, que ahora está desarrollando una tarjeta digital respaldada por infraestructura cripto.
En conversación con Blockvoz durante el evento, María Camila Ortegón, coordinadora legal de RapiCredit, explicó cómo una empresa financiera tradicional comenzó a explorar herramientas blockchain para mejorar trazabilidad, eficiencia operativa y nuevos modelos de fondeo.
De crédito tradicional a infraestructura blockchain
Ortegon explicó que la participación de RapiCredit en el Blockchain Summit Latam responde precisamente al interés de la empresa por expandirse más allá de su modelo tradicional.
“Estamos adelantando varias iniciativas que tienen que ver con cripto. Estamos saliendo de nuestra zona de confort de crédito tradicional para abrir nuevas oportunidades y nuevos productos”, comentó.
Según explicó, el interés por blockchain no surge únicamente desde una lógica tecnológica o especulativa, sino desde necesidades operativas concretas. La empresa identificó que la infraestructura cripto puede ayudar tanto en procesos internos de financiamiento como en la prestación más eficiente de sus servicios de crédito.
“Nos puede servir para nuevos modelos de negocio, tanto para levantamiento de capital y fondeo, como también para ayudarnos a prestar de una manera mucho más eficiente nuestros servicios”, señaló.
Una tarjeta en pesos colombianos, pero con backend cripto
El proyecto más avanzado de la compañía es una nueva tarjeta digital llamada Tarjeta RapiCredit, cuyo lanzamiento está proyectado para el segundo semestre de este año en Colombia.
Aunque para el usuario final funcionará en pesos colombianos, toda la infraestructura operativa detrás estará apoyada en tecnología cripto.
“Va a ser una tarjeta que, si bien de cara al cliente va a estar en pesos colombianos, va a tener un back en cripto que nos ayuda a mantener completa trazabilidad y transparencia en todas las transacciones”, explicó Ortegón.
Además de la trazabilidad, la ejecutiva destacó otro beneficio importante: la reducción de costos operativos.
“También nos abarata mucho los costos operativos de la tarjeta”, agregó.
La propuesta refleja una tendencia cada vez más visible dentro del ecosistema financiero latinoamericano: productos donde blockchain opera como infraestructura invisible para el usuario, sin necesidad de que las personas interactúen directamente con wallets, exchanges o conceptos técnicos asociados al mundo cripto.
El reto de llevar cripto a usuarios no familiarizados
Uno de los mayores desafíos para RapiCredit será precisamente introducir este tipo de tecnología a una base de clientes que, según Ortega, históricamente ha estado alejada del ecosistema blockchain.
“Nuestra población suele ser personas muy alejadas del mundo cripto”, explicó.
Por eso, la estrategia inicial estará enfocada en lenguaje simple y educación gradual.
“Vamos a ver una fase inicial de lenguaje amigable, explicar qué es un criptoactivo y qué hacen estos criptoactivos”, comentó.
La compañía reconoce que el proceso de adopción no será inmediato y que la comunicación tendrá que evolucionar constantemente según la experiencia de los usuarios.
“Esto va a ser también un ejercicio en tiempo real, donde seguramente iremos ajustando y pivotando nuestros discursos de cara al cliente para hacer la adopción mucho más fácil.”
El desafío interno: enseñar cripto a toda la empresa
Más allá de la experiencia del usuario, Ortegón reconoció que uno de los retos más complejos ocurrió dentro de la propia organización.
Implementar infraestructura blockchain implicó que prácticamente todas las áreas de la empresa tuvieran que aprender sobre cripto desde cero.
“Se requirió que todas las áreas empezaran a entender temas cripto: crédito, producto, tecnología y legal”, explicó.
A eso se sumó otro desafío adicional: la compañía nunca antes había lanzado una tarjeta financiera propia.
“Fue la primera vez que lanzamos una tarjeta y a eso súmale la complejidad de toda la operación cripto detrás”, afirmó.
Pese a las dificultades, RapiCredit adelantó que este proyecto forma parte de una expansión más amplia de nuevos productos financieros que comenzarán a anunciarse durante este año y el próximo.