El Departamento de Justicia coordinó con Apple, Coinbase, Google, Meta y otras empresas privadas para desmantelar redes de fraude cripto operadas desde compuestos de esclavitud en Cambodia, Laos y Myanmar
Entre el 18 y el 21 de mayo, el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ), convocó en Washington a representantes de gobierno y empresas privadas para una operación sin precedentes contra el fraude cripto.
El 3 de junio de 2026 se anunció que 1,4 millones de cuentas desactivadas, y 3,8 millones en cripto congelados, siete arrestos en Tailandia. Las pérdidas reales se estiman significativamente mayores porque muchas víctimas no han denunciado nada.
Una operación sin precedentes
Entre el 18 y el 21 de mayo, el Departamento de Justicia de EE.UU. convocó en Washington a representantes de Apple, Coinbase, Google, Meta, Microsoft y otras empresas tecnológicas para una operación coordinada contra el fraude cripto en el Sudeste Asiático. El 3 de junio se anunciaron los resultados: más de 1,4 millones de cuentas desactivadas, 3,8 millones de dólares en criptomonedas congeladas y siete arrestos en Tailandia.
Es la primera vez que tantas empresas privadas se reúnen presencialmente con agencias federales y fuerzas de seguridad internacionales con el objetivo específico de desmantelar redes de fraude cripto.
Qué es el pig butchering y por qué importa
El pig butchering es el tipo de estafa detrás de esta operación. El esquema funciona así: una persona recibe un mensaje aparentemente casual en redes sociales o una app de citas. Durante semanas o meses, el estafador construye una relación de confianza. Luego introduce la idea de invertir en una plataforma cripto que muestra rendimientos extraordinarios. La víctima deposita más y más fondos. Cuando intenta retirar, descubre que la plataforma es falsa y el dinero desapareció.
Las pérdidas reportadas al FBI por este tipo de fraude pasaron de 3,96 mil millones de dólares en 2023 a 5,8 mil millones en 2024, y llegaron a 7,2 mil millones en 2025, un crecimiento del 24% anual. Cifra que se estima es mucho mayor, ya que hay muchas víctimas que no han denunciado estos hechos.
Esclavitud detrás de las pantallas
Lo que hace a este fraude especialmente grave es cómo opera en su origen. Las redes criminales funcionan desde compuestos industriales en Cambodia, Laos y Myanmar. Los trabajadores son atraídos con promesas de empleos técnicos bien pagos en Tailandia, donde les confiscan sus documentos y los trafican a esos compuestos. Ahí son forzados a operar las estafas bajo amenaza de violencia. Hay documentación pública de golpizas, electrocuciones y asesinatos.
Conclusión
El modelo de la Disruption Week es innovador, ya que permite que el gobierno y el sector privado compartan información en tiempo real para desmantelar redes criminales. Y no solo eso, sino que además se ha unido el ecosistema cripto a través de Coinbase y TRM Labs.
¿Podrá este modelo escalar para proteger a víctimas fuera de EE.UU., incluyendo América Latina?
