La empresa liderada por Jensen Huang absorbe la plataforma que más peso tiene en el ecosistema de modelos abiertos, aunque promete mantenerla neutral respecto a proveedores de nube y hardware
NVIDIA anunció el 3 de septiembre de 2026 la adquisición de Hugging Face por USD 12,930,300,000. El anuncio lo hizo el propio CEO de NVIDIA, Jensen Huang, en un comunicado publicado en el blog oficial de la compañía. La operación coloca bajo el mismo techo a dos de los actores más influyentes de la industria de inteligencia artificial: el fabricante de chips más valioso del mundo y la plataforma que se convirtió en el punto de encuentro de facto para desarrolladores de modelos de código abierto.
Una comunidad de millones de desarrolladores
Hugging Face funciona hoy como una especie de repositorio central para la comunidad de IA abierta. Alberga a más de 18 millones de desarrolladores y creadores utilizan la plataforma, donde conviven más de 3 millones de modelos, 500.000 datasets y 1 millón de aplicaciones. Alrededor de 200.000 empresas la usan para descubrir, evaluar y desplegar sistemas de IA. Según Huang (fundador de NVIDIA), fue Clem Delangue, cofundador de Hugging Face, quien se acercó a NVIDIA para plantear esta nueva etapa de la compañía.
¿Qué cambia y qué no cambia?
El punto más sensible del anuncio es la independencia tecnológica. NVIDIA aseguró que Hugging Face seguirá siendo una plataforma abierta y que los desarrolladores podrán elegir los modelos, frameworks, nubes y proveedores de inferencia que prefieran, sin que el uso de infraestructura de NVIDIA sea un requisito. La compañía se presenta además como el mayor contribuyente individual de modelos y datos abiertos en Hugging Face, con más de 500 modelos y 250 datasets publicados hasta ahora.
Para NVIDIA, la jugada se enmarca en una estrategia que viene sosteniendo públicamente. Es decir, en la defensa de los modelos de peso abierto como motor de acceso democratizado a la IA, una postura que Huang reforzó semanas atrás al sumarse a una carta abierta firmada por referentes de la industria.
La operación todavía debe sortear revisiones regulatorias, un paso habitual en fusiones de esta magnitud dentro del sector tecnológico. Si se concreta sin objeciones, NVIDIA sumará a su ecosistema (que ya incluye chips, software y servicios en la nube) la infraestructura social y de distribución que hizo de Hugging Face un estándar de facto. La pregunta que queda abierta es si esa promesa de neutralidad se sostendrá en el tiempo, o si terminará inclinando al mercado hacia el hardware de la propia NVIDIA.
