Durante el Blockchain Summit Latam Bogotá 2026, el representante del Autorregulador del Mercado de Valores destacó la importancia del Sandbox, las tecnologías DLT y la coordinación institucional para impulsar la innovación financiera en Colombia.
La integración de stablecoins en el sistema financiero y el desarrollo de pagos digitales a escala institucional requieren infraestructura tecnológica, claridad regulatoria y coordinación entre las entidades del Estado. Este fue uno de los principales mensajes de Hernán Alzate Arias, representante del Autorregulador del Mercado de Valores de Colombia (AMV), durante el panel «Stablecoins y pagos a escala institucional: integración, compliance y gestión de riesgo», realizado en el Blockchain Summit Latam Bogotá 2026.
En su intervención, Alzate abordó los retos que enfrenta Colombia para avanzar en la adopción de nuevas infraestructuras financieras, haciendo énfasis en la necesidad de fortalecer los mecanismos de experimentación regulatoria y generar condiciones que permitan llevar los proyectos tecnológicos desde sus primeras etapas hasta una implementación a mayor escala.
Uno de los elementos centrales de su planteamiento fue la infraestructura que necesita el país para que estas nuevas soluciones puedan desarrollarse y operar.
Al referirse a este desafío, utilizó una analogía con las autopistas y la conectividad:
«Esa autopista 5G es la que necesitamos en Colombia para que todo lo que estamos hablando acá pueda transitar».
Con esta comparación, Alzate destacó que la innovación financiera necesita una infraestructura institucional que permita conectar a los diferentes participantes del ecosistema y facilitar el desarrollo de nuevos modelos de negocio.


Sandbox regulatorio y tecnologías DLT: facilitar la innovación financiera
Otro de los puntos relevantes de su intervención fue el papel de los espacios de experimentación regulatoria en Colombia.
Alzate planteó la importancia de articular las funciones de supervisión de las autoridades con mecanismos que faciliten el desarrollo y la validación de proyectos basados en tecnologías de registros distribuidos (DLT).
En este sentido, destacó que las instituciones deben trabajar no solamente en la supervisión de los participantes del mercado, sino también en facilitar las condiciones para que los proyectos puedan avanzar, realizar verificaciones y desarrollar estándares.
El directivo también hizo referencia al papel del regulador y de las autoridades financieras en el acompañamiento de estas iniciativas, particularmente para definir aspectos fundamentales como la gobernanza y la gestión de conflictos.
El objetivo, desde esta perspectiva, es construir condiciones que permitan que las iniciativas tecnológicas superen las etapas iniciales de experimentación y puedan avanzar hacia modelos sostenibles y escalables.
El reto de llevar la innovación financiera a escala institucional
Para Alzate, uno de los siguientes pasos consiste precisamente en lograr que los proyectos puedan escalar. Esto implica superar las pruebas iniciales y desarrollar capacidades que permitan integrar estas soluciones dentro de la infraestructura financiera.
En el contexto de las stablecoins y los pagos institucionales, este desafío involucra aspectos como el cumplimiento normativo, la supervisión, la gobernanza y la gestión de riesgos.
La articulación entre las entidades públicas también resulta determinante. Durante su intervención, mencionó la importancia de que el Ministerio, el Banco Central, las superintendencias y otras instituciones comprendan la relevancia de estos desarrollos y trabajen de manera coordinada.
La agenda legislativa, otro desafío para Colombia
Alzate también llamó la atención sobre la necesidad de considerar el papel del Congreso en el desarrollo de esta agenda.
Según explicó, los asuntos relacionados con innovación tecnológica y economía no necesariamente ocupan un lugar prioritario dentro de las discusiones legislativas, por lo que avanzar en estos temas requiere tener en cuenta las dinámicas y prioridades de los diferentes actores institucionales.

Este componente político y regulatorio representa un desafío adicional para la evolución del ecosistema financiero digital colombiano.
La discusión deja en evidencia que la adopción institucional de stablecoins no depende exclusivamente de la tecnología. También requiere una infraestructura regulatoria capaz de acompañar su desarrollo, facilitar la experimentación, establecer estándares y generar condiciones para que estas soluciones puedan operar a mayor escala.
La intervención de Hernán Alzate en el Blockchain Summit Latam Bogotá puso sobre la mesa una de las discusiones centrales para el futuro financiero del país: cómo construir un entorno institucional que permita integrar nuevas tecnologías de pago sin dejar de lado la supervisión, el cumplimiento y la gestión de riesgos.
