Venezuela sigue llamando la atención de diversas empresas tecnológicas financieras a nivel regional. En esta ocasión, Depay, una fintech argentina especializada en infraestructura de pagos en tiempo real, acaba de sumar al país a una red que ya conecta a otros cinco mercados de América Latina.
Fundada en 2023, la plataforma opera actualmente en Argentina, Brasil, Colombia, Bolivia, Perú y, recientemente, Venezuela. Con esta expansión, Depay se posiciona como una de las principales opciones para facilitar pagos y transferencias entre los distintos ecosistemas financieros de la región de manera integrada.
La llegada al mercado venezolano incorpora dos servicios principales: pagos mediante códigos QR y transferencias en tiempo real. Esto permite que las plataformas conectadas a Depay ofrezcan operaciones transfronterizas sin tener que desarrollar una integración independiente para cada país de destino, una solución sumamente práctica considerando la diáspora venezolana.
El movimiento hacia Venezuela cuenta con un elemento clave: el envío de remesas. Desde la empresa afirman que su red de infraestructura habilitará a instituciones bancarias, billeteras digitales y empresas financieras para procesar envíos hacia el país, cerrando el ciclo mediante la conexión directa con las plataformas de pago locales.
“Queremos que una transferencia internacional pueda sentirse cada vez más como una transferencia local”, indicó Fagalde, CEO de la fintech, en un comunicado de prensa donde explicó el interés de la empresa por un mercado con millones de venezolanos que residen en el exterior y envían dinero a sus familiares.
Reducir la fricción al realizar operaciones financieras
El objetivo de Depay es disminuir la complejidad técnica que enfrentan las instituciones financieras para operar en múltiples mercados, simplificando radicalmente la conectividad. En lugar de desarrollar múltiples integraciones para cada sistema de pago, los bancos, billeteras digitales y plataformas se vinculan una sola vez a Depay. A partir de esa conexión única, la infraestructura permite acceder de manera automática a las redes locales de cada nuevo país que se suma a la plataforma.
Desde la perspectiva del usuario, el proceso resulta fluido y directo. En el caso de los pagos con código QR, el consumidor emplea su cuenta o billetera habitual, mientras que Depay coordina la transacción con la red de pagos local del comercio. La fintech se encarga del procesamiento, la conversión de divisas y la liquidación final en la moneda del establecimiento.
La aplicación está concebida para potenciar las transferencias entre particulares. Según señaló Federico Testoni, COO de la plataforma, un único desarrollo permite cubrir tanto las necesidades de pago por QR durante viajes internacionales como el envío de remesas familiares a otros mercados.
