Las acciones tokenizadas han cumplido con dos de los beneficios más prometidos en el ecosistema cripto desde sus inicios: el comercio ininterrumpido (24/7) durante todo el año y la posibilidad de adquirir participaciones de manera fraccionada. Aunque aún no alcanzan la estabilidad de los mercados tradicionales, resultan muy atractivas para los inversores, según datos recientes del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El último informe sobre la Estabilidad Financiera Global del FMI, Escalando la Tokenización: Nuevas eficiencias y nuevas vulnerabilidades; analiza las 5 acciones tokenizadas más activas incluyendo Tesla (TSLA), Nvidia (NVDA) y Alphabet (GOOG), así como índices como el Nasdaq 100, a través de plataformas centralizadas y descentralizadas.
El FMI determinó que una amplia mayoría del volumen transaccionado ocurrió fuera de las horas operativas habituales de Wall Street. Asimismo, cerca del 80% de las operaciones se centraron en montos fraccionados. Dichos datos confirman que los usuarios aprecian la disponibilidad ininterrumpida y barreras de entrada más accesibles, más allá del desarrollo tecnológico subyacente.
Las fluctuaciones nocturnas experimentadas por estos activos digitales aportaron datos relevantes. De acuerdo con el organismo, al reanudarse las operaciones en EE. UU., más del 85% de la variación registrada durante la noche por las versiones tokenizadas impactó en sus pares tradicionales en menos de cinco minutos.
“Incorporar estos instrumentos a la red representa únicamente el comienzo”, señaló Gracy Chen, la máxima ejecutiva de Bitget. “El reto principal reside en optimizar el rendimiento de dicho capital dentro del entorno digital.”
Desde la perspectiva del FMI, pese a la validez de este uso, el sector se halla en una fase inicial. El informe resalta que el segmento de activos del mundo real (RWA) tokenizados experimentó una rápida expansión, alcanzando unos 65 mil millones de dólares al cierre de julio. De este total, los títulos accionarios tokenizados abarcan alrededor de 2.3 mil millones de dólares, una cifra modesta frente al valor global del mercado bursátil tradicional estimado para 2025 en casi 160 billones de dólares, de acuerdo con la Asociación de la Industria de Valores y Mercados Financieros (SIFMA).
