La fiscal Letitia James acusa a la plataforma de operar apuestas sin licencia, y la empresa contraataca en un tribunal federal alegando que solo la CFTC tiene autoridad sobre su negocio
El 24 de septiembre de 2026, Nueva York y Polymarket se demandaron mutuamente en cuestión de horas. Por la mañana, la fiscal general Letitia James presentó una acción en un tribunal estatal de Manhattan contra la plataforma, a la que acusa de operar apuestas sin licencia. Esa misma noche, Polymarket respondió con una demanda propia en un tribunal federal de la misma ciudad, para impedir que el estado la regule. Lo que se discute ya no es solo el futuro de una empresa: es quién tiene la última palabra sobre toda una industria.
Qué reclama el estado
Para Nueva York, los contratos de “sí” o “no” sobre deportes, elecciones y otros eventos funcionan como apuestas, porque los usuarios arriesgan dinero en resultados fuera de su control. La demanda cuestiona además que la plataforma permitía participar a personas de 18 a 20 años, aunque la edad mínima para apostar en deportes desde el celular en el estado es 21.
Las autoridades buscan frenar la operación sin licencia, recuperar ganancias presuntamente ilegales, obtener restituciones para clientes y aplicar multas civiles, y podrían pedir incluso el bloqueo del servicio para residentes neoyorquinos.
La defensa de Polymarket
La empresa decidió defenderse activamente, no quedándose con las acusaciones hacia ellos. Su demanda, presentada en la corte federal de Manhattan contra James y otros funcionarios, sostiene que sus contratos son productos financieros supervisados por la CFTC y que ningún estado puede exigirle licencias de juego. Además, calificó la acción neoyorquina como un golpe mediático y acusó a la oficina de James de reciclar una demanda anterior. No es un argumento nuevo: en febrero ya había llevado a Massachusetts a un tribunal federal con la misma lógica.
Un patrón que se repite
Ya es de público conocimiento que Nueva York viene repitiendo este patrón de demandas, ya que ya había ido contra Coinbase y Gemini en abril y contra Kalshi en julio. Mientras tanto, Nueva Jersey pidió a la Corte Suprema que tome su caso contra Kalshi, y el titular de la CFTC, Michael Selig, sostiene que su agencia tiene jurisdicción exclusiva. El máximo tribunal todavía no dijo si intervendrá.
Lo que está en juego es enorme, ya que, según una estimación, Polymarket podría mover más de USD 70.000 millones en 2026, más del triple que el año pasado. Si prevalece el criterio estatal, las plataformas tendrían que pedir licencias estado por estado; si gana la postura federal, seguirían bajo un único regulador. Hasta que los tribunales definan el conflicto, toda la industria opera con incertidumbre jurídica.
