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El 74% expresa interés bajo un escenario hipotético, no adopción real. La confianza en el proveedor y las protecciones determinan la decisión.

Las stablecoins despiertan interés para las remesas. Visa presentó este miércoles el informe Money Travels 2026, que reúne 45.445 respuestas de remitentes y receptores en 20 mercados. El informe público no incluye un desglose por países de América Latina.

En la región, 74% de los consultados declaró que usaría stablecoins si recibiera protección contra fraude equivalente a la bancaria y seguro de depósitos. El porcentaje expresa intención dentro de un escenario hipotético. No mide cuántas personas usan estos activos.

La nota metodológica de Visa aclara que las stablecoins no están cubiertas por un seguro de depósitos como el administrado por el Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC) de Estados Unidos. El seguro y la protección antifraude aparecieron solo en el escenario de la encuesta. Por eso, el 74% no anticipa una garantía bancaria aplicada hoy a cada stablecoin.

Las respuestas fueron autoinformadas y los participantes recibieron una definición de stablecoin antes de contestar. Esto ayuda a interpretar el resultado, pero no sustituye datos de uso, volumen o retención.

En Estados Unidos, The Block reseñó que la intención pasó de 36% a 56%. Allí sube de 36% a 45% cuando un proveedor financiero existente ofrece la opción. El contraste sugiere que el canal puede influir en la intención, aunque no demuestra causalidad.

En la muestra global, 69% de los remitentes afirmó que la confianza depende más del proveedor que de la tecnología. Uno de cada cuatro informó estar expuesto al fraude. En Estados Unidos, 64% dio la misma respuesta.

Morning Consult realizó la encuesta entre el 24 de febrero y el 2 de marzo de 2026. El trabajo incluyó a remitentes y receptores, no solo usuarios de criptoactivos. La encuesta entregó definiciones de conceptos clave antes de formular las preguntas sobre intención de uso.

La confianza pesa más que la tecnología

Visa sostiene que los consumidores muestran más disposición a probar herramientas digitales cuando llegan mediante proveedores de confianza. El informe destaca que la velocidad y el precio no bastan sin seguridad ni respaldo.

En Estados Unidos, el 61% confía en los bancos comerciales tradicionales para prestar servicios con monedas digitales. El 60% confía en las redes globales de pago. La disposición aumenta cuando la opción llega mediante un proveedor financiero existente.

El fraude también condiciona la decisión. En Estados Unidos, 36% había encontrado una estafa relacionada con transferencias internacionales; en India, 40% reportó exposición al fraude.

El 74% corresponde a una pregunta con condiciones fijas. El escenario incluye protección bancaria y seguro; no significa que las stablecoins ya ofrezcan esas garantías. La cifra debe leerse como disposición bajo una alternativa descrita, no como una tasa de usuarios recurrentes.

La página pública de Visa no ofrece una línea base regional comparable ni un desglose por países. Por eso, no es posible atribuir el 74% a un movimiento uniforme. Los sistemas monetarios, las redes de pago y las prácticas de remesa varían entre los mercados.

El contraste estadounidense ilustra la importancia de las condiciones, pero no permite proyectar adopción regional. Para convertir la intención en uso, faltaría observar contratación, frecuencia, montos y permanencia. El estudio público no ofrece esos resultados.

Dónde encajan las stablecoins en América Latina

En una entrevista para BeInCrypto, Antônia Souza, directora de monedas digitales de Visa para América Latina y el Caribe, separó los usos. Según ella, Pix atiende pagos diarios en tiempo real, mientras las stablecoins facilitan remesas internacionales y permiten guardar dólares más fácilmente. Ambas redes son complementarias, no sustitutas.

Souza rechaza presentar las stablecoins como una amenaza para los sistemas instantáneos regionales. También afirma que la tecnología aún no está lista para una implementación general y que requiere interoperabilidad, seguridad, cumplimiento e infraestructura.

El 74% expresa una intención bajo garantías más fuertes. No demuestra que las stablecoins sustituyan a Pix ni a otros sistemas.

Por Andres Peña

Periodista y comunicador social, con 5 años de experiencia en Web3. Actualmente es Lead Comunitario & Editor General Tellus Coperative y cofundador de HealthProof y Nodo Zero. Anteriormente fue embajador, redactor y editor de BeInCrypto en Español.