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En el Business Day del Cripto Latin Fest, el presidente de Alianza In Colombia describió cuatro años de ruptura entre sector privado y Estado y un nuevo ciclo de polarización. Señaló el bloqueo bancario a plataformas cripto pese al interés del sistema financiero por el mercado.

José Daniel López, presidente ejecutivo de Alianza In Colombia, llevó al Business Day del Cripto Latin Fest una lectura política del momento que atraviesa el país. Habló el 26 de agosto en Bogotá, en el encuentro privado que reunió a líderes del ecosistema financiero y de activos digitales.

Su punto de partida fue histórico. Colombia vivió en los últimos cuatro años dos hechos inéditos. El primero fue un gobierno de izquierda por primera vez. Para López, fueron cuatro años duros para la comunicación entre sector privado y público.

Describió a esa izquierda como desconfiada del sector privado, proclive a la estatización y a ver el lucro como antónimo de prosperidad social. A su juicio, lucro y prosperidad son complementarios.

El segundo hecho es el giro posterior. Colombia eligió un nuevo gobierno que se presentó como más a la derecha que el referente histórico de ese campo, el expresidente Álvaro Uribe. López describió esa etapa como la polarización más profunda de la historia reciente.

Matizó que, a dos días de posesionarse, el nuevo gobierno debió atender una emergencia nacional y ha mostrado poco de su agenda. Aun así, dijo, deja ver bases de interés para el sector.

Una de esas bases es económica. Recordó que el presidente electo Abelardo de la Espriella dijo como candidato que cree en el capitalismo sin tibiezas y en la innovación sin tibiezas. También dijo que no tiene el compromiso que tradicionalmente ató al poder político con el mundo bancario. Para López, ese dato importa porque la relación entre bancos y cripto combina desconfianza con apetito.

¿Qué cambió en cuatro años de política colombiana?

López insistió en que la novedad no es solo digital. También es institucional. Dijo que la existencia de las guerrillas y de las FARC mantuvo a la izquierda lejos del poder durante décadas. Cuando llegó, gobernó y dejó un balance que, según él, cada sector juzga con sus propios criterios. El efecto práctico fue un diálogo roto entre empresa y Estado.

La campaña que siguió profundizó la división. Un candidato que se mostró más a la derecha que Uribe y lo derrotó en las urnas refleja, para López, un país partido. Esa fractura condiciona la discusión digital y la discusión regulatoria. En su lectura, no hay norma técnica que funcione si no se recompone el canal político que la hace viable.

El nuevo gobierno, señaló, aún no define su plan más allá de atender la emergencia. Pero las señales discursivas abren una ventana. Un Ejecutivo que se declara pro mercado y sin ataduras con la banca tradicional podría, según López, arbitrar de otro modo la tensión entre innovación y viejas industrias. Es una hipótesis, no un hecho cumplido.

¿Por qué los exchanges no consiguen cuenta en el banco más grande?

El ejemplo que llevó al panel fue concreto. El paso natural de un trader o de un exchange es pedir la apertura de cuentas y canales bancarios en Bancolombia, el banco más grande del país. La respuesta, dijo, suele ser negativa. Las entidades invocan causales objetivas para la negación del servicio financiero.

La sorpresa, en sus palabras, fue descubrir que Bancolombia opera su propio exchange. Se trata de Wenia, la plataforma de activos digitales del Grupo Bancolombia lanzada en 2024. La referencia en la grabación se oye como “Venir”, pero el nombre verificado en fuentes públicas es Wenia. Esa coincidencia alimenta la sospecha de competencia desleal.

Para López, los bancos ven a cripto de dos maneras a la vez. Lo miran con desconfianza y, al mismo tiempo, con apetito. Lo entienden como competidor y como mercado que les interesa. Esa ambivalencia explica el cierre de puertas. No es solo gestión de riesgo. Es también defensa de posición.

El contraste no es exclusivo de Colombia. En la región, exchanges y fintechs reportan barreras similares para acceder a rieles bancarios. La diferencia local es que el actor que niega el acceso compite de forma directa en el mismo mercado que restringe.

¿Qué espera el sector privado de un gobierno sin ataduras con la banca?

López no planteó una ruptura con el sistema financiero. Planteó un arbitraje distinto. Un gobierno más independiente de la banca, dijo, estaría en mejor posición para mediar entre la innovación y las industrias establecidas. Esa mediación no implica desregular. Implica no dejar que el incumbente fije las condiciones de entrada de su competidor.

La idea de capitalismo e innovación sin tibiezas, citada por el mandatario electo en campaña, funciona para el sector como señal inicial. No es un programa detallado. Es una pista sobre dónde podría ubicarse el Ejecutivo cuando se discutan reglas de acceso, competencia y protección al usuario.

Por Andres Peña

Periodista y comunicador social, con 5 años de experiencia en Web3. Actualmente es Community Manager de ChatterPay, y cofundador de HealthProof y Nodo Zero. Anteriormente fue embajador, redactor y editor de BeInCrypto en Español.