Cardano activó el hard fork Van Rossem, el primer upgrade de su historia iniciado, debatido y ratificado íntegramente por gobernanza on-chain, sin coordinación directa de sus entidades fundadoras.
Cardano activó el sábado 18 de julio de 2026, a las 21:44:51 UTC, en el slot 192.844.800, su hard fork Van Rossem (una actualización mayor y coordinada del protocolo). La red pasó a la Versión de Protocolo 11 mediante un upgrade intra-era que la mantiene dentro de la era Conway vigente, según reportó The Crypto Times.
A diferencia de cada upgrade anterior en la historia de la red, Van Rossem no fue orquestado por Input Output, Emurgo ni la Cardano Foundation. Fue iniciado, debatido y ratificado enteramente a través de la gobernanza descentralizada del marco Voltaire. Es el primer hard fork de Cardano impulsado de punta a punta por sus participantes on-chain.
El hito cierra un ciclo de gobernanza que la industria describe como el más relevante desde el lanzamiento de Voltaire. Ese marco le dio a los titulares de ADA voz directa sobre el rumbo del protocolo. La acción que inició el proceso superó, en unas cuatro semanas, los umbrales de Delegados Representantes (DReps), Comité Constitucional y operadores de pools de staking (SPOs).
El resultado deja una primera respuesta concreta a una pregunta que rondaba desde el lanzamiento de Voltaire. La pregunta era si Cardano podía ejecutar cambios de protocolo sin que una entidad fundadora coordinara el proceso desde arriba.
La votación cerró el 13 de julio de 2026 con 77,63% de apoyo entre los DReps y 52,7% entre los SPOs, ambos por encima de los umbrales exigidos. El Comité Constitucional sumó seis votos a favor, con un miembro sin participar.
El upgrade trae además nuevas capacidades para Plutus, el lenguaje de contratos inteligentes de la red, y una revisión de sus costos de ejecución. Ambos cambios apuntan directo a desarrolladores de DeFi, NFT y dApps en toda la red, incluida su base creciente de equipos latinoamericanos.
Cómo se ratificó el hard fork
La acción de hard fork se sometió a la red principal el 16 de junio de 2026, durante la época 637. Según confirmó Intersect en su actualización oficial, la ratificación exigió el visto bueno de tres cuerpos: DReps, el Comité Constitucional y SPOs.
La votación cerró en el límite de época, el 13 de julio de 2026 a las 21:45 UTC. Los DReps llegaron a 77,63% de apoyo, contra un umbral de 60%, y los SPOs a 52,7%, contra un umbral de 51%. El Comité Constitucional sumó seis votos a favor, con un miembro sin participar.
El umbral constitucional exigía que al menos el 85% de los pools de staking, por stake activo, corrieran un nodo compatible con la Versión de Protocolo 11. Esa condición debía cumplirse antes de la ratificación.
La telemetría de la red mostró una adopción muy por delante de ese piso. El 93% de la producción de bloques ya corría sobre el nodo versión 11 antes de la activación. La preparación de los exchanges, medida por liquidez, llegó a 84,15%.
El Grupo de Trabajo de Hard Fork, coordinado por Intersect MBO junto con su Comité Técnico Directivo, manejó el despliegue técnico. Participaron equipos de Input Output, Cardano Foundation, Midnight Foundation, Shielded, Ensurable Systems y Emurgo. Es el tercer hard fork que coordina Intersect, después de Chang y Plomin, en 2024 y 2025.
Qué cambia para los desarrolladores de Plutus
El fork trajo varias novedades técnicas para Plutus. Quedaron disponibles nuevas primitivas del lenguaje, definidas en las CIP-0109, CIP-0132, CIP-0133, CIP-0138 y CIP-0153. Además, todas las funciones nativas (“built-in functions”) de Plutus operan ahora de forma consistente en las versiones V1, V2 y V3 del lenguaje. Eso amplía las capacidades de los scripts más antiguos.
El upgrade también suma soporte para expresiones “case” sobre tipos nativos (booleanos, enteros y el tipo Data) en Untyped Plutus Core, el lenguaje intermedio en el que corren los contratos. El cambio mejora el rendimiento y simplifica la lógica de los scripts.
En paralelo, el 16 de mayo de 2026 a las 00:00 UTC, antes del fork en la red principal, entró en vigor una revisión del modelo de costos de Plutus. Ese modelo es la tabla que fija cuánto cuesta ejecutar cada operación de un contrato inteligente en cadena.
En la práctica, los desarrolladores que construyen sobre Plutus deberían ver de inmediato costos de ejecución más bajos en operaciones específicas. El cambio apunta a equipos de DeFi, plataformas NFT y despliegues de dApps que durante años señalaron la economía de las transacciones como una traba.
Para equipos latinoamericanos que construyen pagos, remesas o wallets sobre Cardano, esa reducción de costo por operación pesa directo en la viabilidad del producto. Montos pequeños y frecuentes son el patrón típico de las transferencias transfronterizas en la región.
Rumbo a Dijkstra y por qué el nombre importa
Van Rossem no es un cambio de era: es un hard fork intra-era, pensado para sumar mejoras sin sacar a Cardano de la era Conway. Eso reduce la disrupción para wallets, exchanges, pools y dApps, que no necesitan reescribir su integración. Para los equipos que operan infraestructura sobre Cardano en Latinoamérica, la continuidad implica evitar una migración forzada: alcanza con actualizar al nodo compatible.
Su propósito es preparar el terreno para la próxima era, Dijkstra, que se espera introduzca Ouroboros Leios. Leios es el diseño de escalamiento de throughput (capacidad de procesamiento de transacciones) cuyo despliegue en la red principal está previsto antes de que cierre 2026.
El nombre del upgrade carga un peso simbólico para la comunidad. Max van Rossem, colaborador de gobernanza de Cardano, falleció el 11 de enero de 2026. Su hijo, Max Louis Hans van Rossem, nació ese mismo día. El gesto conecta con el espíritu del propio upgrade: una decisión tomada por la comunidad para honrar a uno de sus colaboradores.
Entre enero y febrero de 2026, Intersect corrió una votación on-chain entre los DReps para nombrar la Versión de Protocolo 11. El apoyo superó el 80% del stake activo de DReps. Fue una de las votaciones de gobernanza más contundentes que registra la red hasta ahora.
Cómo reaccionó el mercado
ADA llegó a la ventana de activación con un piso más firme que el sostenido gran parte del segundo trimestre. Según CoinMarketCap, Cardano cotiza a US162,85 millones y una capitalización de mercado de US$6.010 millones, en el puesto 16 del ranking. El suministro circulante es de 36.480 millones de ADA sobre un máximo de 45.000 millones.
El precio reflejó la menor incertidumbre de gobernanza en el tramo previo a la activación. ADA subió cerca de 4% hasta US0,167, por delante del 1,87% que sumó Bitcoin en esa ventana.
Los datos on-chain suman una capa más constructiva. Las billeteras que tienen entre 100.000 y 100 millones de ADA concentran ahora cerca de 25.650 millones de ADA, la mayor concentración de ese grupo desde febrero de 2023.
Los derivados se mantuvieron más cautos: el interés abierto en futuros subió al rango de US445 millones. El ratio de posiciones largas sobre cortas cayó a cerca de 0,58, señal de que los vendedores en corto llegaron a la activación posicionados a la baja.
Un giro más amplio en cómo se construye Cardano
Van Rossem llega junto a un cambio estructural en la ingeniería de Cardano. Input Output Global está dando un paso atrás en el desarrollo del nodo: IO Labs transfiere el desarrollo del nodo en Haskell al control de la comunidad.
Equipos independientes asumen, a la vez, un rol mayor en el mantenimiento del software central de la red. El plan, que según IOG arrancó en 2024 y debería completarse en 2027, prevé que varias firmas independientes mantengan tres implementaciones de Cardano, escritas en Haskell, Rust y Go.
Leídos juntos, ambos desarrollos refuerzan una misma narrativa: la red pasa de una arquitectura liderada por sus fundadores a una operada por la comunidad. Gobernanza, ingeniería y hoja de ruta corren cada vez más hacia una custodia descentralizada.
El precedente que deja Van Rossem importa más que las primitivas de Plutus que trae. Cada hard fork futuro en Cardano tiene ahora una plantilla replicable: sometimiento de la propuesta, debate entre DReps y verificación del umbral de SPOs. Luego siguen la ratificación del Comité Constitucional y la promulgación en el límite de época, todo on-chain y auditable.
Sucesor del hard fork Vasil de septiembre de 2022, orquestado de arriba hacia abajo, Van Rossem es la primera prueba real de la era Voltaire. La prueba era si Cardano podía entregar cambios de protocolo sin coordinación de las entidades fundadoras. El resultado, hasta ahora, es que sí puede.
La atención pasa ahora a dos frentes: la velocidad con que billeteras, dApps y exchanges integran las nuevas capacidades de Plutus. El segundo es si la era Dijkstra llega a votación a tiempo para destrabar el escalamiento de Leios antes de fin de año. Para ADA, el catalizador inmediato ya se resolvió al alza, aunque la tesis de mediano plazo depende de esa ejecución.
