Con casi el 75% de los votos a favor, la gobernanza de Aave cerró meses de disputa interna y estableció que el 100% de los ingresos generados por productos con marca Aave irán a la DAO. Es el cambio más importante en la historia del protocolo, según su propio fundador.
El origen de esta propuesta está en diciembre de 2025, cuando Aave Labs integró el agregador CoWSwap en la interfaz de Aave y, en ese proceso, redirigió los fees de swap fuera del tesoro de la DAO. La comunidad lo detectó rápidamente y el debate que siguió duró meses: ¿quién controla los ingresos generados por los productos que usan la marca Aave, el equipo de desarrollo o los holders del token?
La respuesta llegó a mediados de abril. La propuesta “Aave Will Win” (AWW) se aprobó con cerca del 75% de apoyo, cerrando la disputa y estableciendo un nuevo marco donde el 100% de los ingresos brutos generados por productos con marca Aave —incluyendo Aave Pro, Aave App, Horizon y Aave Kit— fluye directamente al tesoro del DAO.

La votación registró 522.780 votos a favor y 175.310 en contra, un margen notablemente más amplio que el “temperature check” de principios de marzo, que había pasado apenas con el 52,58% de aprobación.
Qué cambia en AAVE
En palabras del propio Stani Kulechov en X, fundador del protocolo, si eres holder de AAVE, ahora no solo tienes los derechos económicos del protocolo, sino también sobre la marca, los usuarios y las integraciones.
Los ingresos del protocolo alcanzaron $140 millones en 2025 y van en línea similar en 2026. A eso se suman los swaps en Aave.com y Aave Pro, que ya generan entre $10 y $20 millones adicionales por encima de los fees del protocolo.
A cambio de redirigir esos ingresos a la DAO, Aave Labs recibe $25 millones en stablecoins y 75.000 tokens AAVE con vesting a cuatro años. El paquete incluye $5 millones inmediatos, otros $5 millones distribuidos en seis meses y $15 millones en doce meses.
El contexto técnico: Aave V4 como base de todo
La propuesta AWW no se entiende sin V4, lanzado en mainnet de Ethereum el 30 de marzo de 2026. Esta versión introduce una arquitectura que reemplaza el modelo de pools separados de V3: una liquidez unificada en el centro (Hub) a la que se conectan mercados individuales (Spokes), cada uno con su propio perfil de riesgo.
Esto permite mayor eficiencia de capital, liquidaciones más graduales y la incorporación de activos del mundo real (RWA) y productos institucionales sin comprometer la seguridad del protocolo completo.
El proceso no estuvo exento de fricciones. Una ballena vendió $38 millones en AAVE durante la disputa de diciembre, empujando el precio entre un 10% y un 20% a la baja. Además, BGD Labs, uno de los principales contribuyentes técnicos del protocolo y equipo detrás de Aave V3, terminó su participación el 1 de abril citando preocupaciones sobre tendencias de centralización. Chaos Labs, socio de evaluación de riesgos, también anunció su salida.
El futuro de AAVE
Kulechov fijó como objetivo escalar el protocolo de $40.000 millones a $1 billón en activos bajo gestión, con productos orientados al consumidor masivo, integraciones fintech y autorizaciones regulatorias para incorporar fiat. Los próximos lanzamientos —Aave Card, Aave Kit, expansión de Aave Pro— requerirán votaciones de gobernanza independientes.
El resultado de este voto convierte a Aave en uno de los pocos protocolos DeFi con un modelo de captura de valor integral que alcanza tanto la capa de protocolo como la de aplicación.