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El diputado Antonio Ecarri trabaja con Steve Hanke en un plan para sustituir el bolívar. La Asamblea Nacional negó que sea una iniciativa institucional.

Venezuela volvió a debatir una dolarización formal después de que el diputado Antonio Ecarri anunciara que trabaja con el economista estadounidense Steve Hanke. La propuesta busca reemplazar el bolívar como moneda de curso legal y limitar la capacidad del Estado para emitir dinero.

El alcance político del proyecto, sin embargo, es menor de lo que sugirieron varias publicaciones en redes sociales. La Asamblea Nacional no contrató a Hanke ni aprobó una ley para adoptar el dólar. Ecarri aclaró que la asesoría corresponde a su equipo y se desarrolla a título personal.

La controversia escaló cuando Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, negó cualquier participación institucional. También anunció una investigación contra Ecarri y lo apartó de la presidencia del Grupo de Amistad Parlamentaria Venezuela-Estados Unidos, según El País.

El episodio deja dos historias distintas. Una es el debate económico sobre abandonar el bolívar. La otra es la difusión de una propuesta individual como si ya fuera una decisión del Parlamento venezolano.

Tampoco hay constancia de que el borrador haya iniciado el trámite parlamentario. Lo que existe es un texto preparado por Hanke, el respaldo político de Ecarri y la intención de abrir un foro nacional. Para convertirse en ley todavía necesitaría una presentación formal, debate legislativo y aprobación.

La controversia ocurre en una economía que ya funciona parcialmente con dos monedas. Comercios y propietarios fijan numerosos precios en dólares, mientras salarios públicos, impuestos y obligaciones oficiales conservan referencias en bolívares. El efectivo estadounidense circula junto con pagos digitales calculados al tipo de cambio del Banco Central.

Qué propone el plan de Ecarri y Hanke

Hanke redactó un proyecto que comenzaría con un tipo de cambio fijo. Después, las cuentas denominadas en bolívares se convertirían a dólares. El Banco Central de Venezuela conservaría tareas administrativas, pero perdería la capacidad de aplicar una política monetaria discrecional.

El economista sostiene que la adopción completa del dólar permitiría frenar la inflación y recuperar estabilidad. En declaraciones a Fortune, estimó una inflación cercana al 400% y defendió la eliminación del bolívar y del banco central actual.

Ecarri presenta la medida como una protección para salarios y ahorros. Su argumento parte de una realidad visible: buena parte de los precios y transacciones venezolanas ya utiliza dólares, aunque el bolívar mantiene su condición de moneda oficial.

Esa dolarización de facto no equivale a una sustitución legal. El Gobierno todavía fija obligaciones en bolívares y el Banco Central conserva las herramientas monetarias que el plan pretende restringir.

Venezuela ya intentó recuperar confianza mediante reconversiones monetarias en 2008, 2018 y 2021. Cada operación eliminó ceros y cambió la unidad de cuenta, pero no resolvió las causas fiscales y monetarias de la pérdida de valor.

Una salida que también elimina herramientas

Los críticos reconocen que una moneda estable puede reducir la inflación con rapidez, pero advierten sobre el costo. Venezuela perdería el control de sus tasas de interés, del crédito y del tipo de cambio. Una caída de los ingresos petroleros tampoco podría enfrentarse mediante emisión o devaluación.

El economista José Guerra señaló que esa rigidez puede complicar el pago de salarios y el financiamiento público ante un shock externo. Omar Zambrano agregó que los precios internos no convergerían inmediatamente con los de Estados Unidos, lo que podría encarecer la producción local.

La discusión también conecta con el uso regional de stablecoins vinculadas al dólar. Chainalysis atribuye su expansión en América Latina a la inflación, la volatilidad cambiaria y los controles de capital. Es una dolarización digital elegida por usuarios, no una reforma monetaria estatal.

Por ahora, Venezuela no está a las puertas de abandonar el bolívar. Existe un borrador impulsado por Ecarri y Hanke, una reacción oficial adversa y un debate económico abierto. Presentarlo como una decisión tomada confunde una propuesta política con un cambio de régimen monetario.

Por Andres Peña

Periodista y comunicador social, con 5 años de experiencia en Web3. Actualmente es Community Manager de ChatterPay, y cofundador de HealthProof y Nodo Zero. Anteriormente fue embajador, redactor y editor de BeInCrypto en Español.