Chainalysis publicó su reporte de adopción cripto en América Latina 2026. La región registró USD 593,8 mil millones en actividad con crecimiento del 9,8 %, buckeando el bear market (mercado bajista) global. Brasil es el primer país del mundo en adopción grassroots y las stablecoins ya representan un tercio del valor cross-border (transfronterizas).
América Latina registró USD 593,8 mil millones en actividad cripto entre julio de 2025 y junio de 2026, con un crecimiento del 9,8 %, según el reporte de adopción cripto publicado por Chainalysis el 23 de septiembre de 2026. La región fue la sexta economía cripto del mundo y logró ese crecimiento en un año en que el market cap (capitalización de mercado) global cayó cerca del 50 % y la actividad on-chain mundial apenas bajó un 1,6 %.
Brasil se mantiene como el país número uno del mundo en adopción grassroots (de base) y es la mayor economía cripto de la región, con USD 252,5 mil millones, el 43,7 % del total latinoamericano. Le siguen Argentina con USD 88,5 mil millones (+15,3 %), México con USD 77,6 mil millones (+25,5 %), Venezuela con USD 39,1 mil millones (+107,2 %) y Colombia con USD 29,1 mil millones (+13,8 %). Juntos, esos cinco países concentran más del 80 % de la actividad regional.
Las stablecoins son el motor del crecimiento. Para junio de 2026 representaban el 32 % del valor cross-border, el 22 % de la actividad P2P (de persona a persona) doméstica y el 17,6 % de los balances en wallets personales. La tendencia se sostiene en todos los indicadores examinados. Ben Reid, director global de stablecoins en Bitso, atribuye la demanda a tres factores: inflación persistente, volatilidad cambiaria y controles de capital restrictivos en varios países. Carlos Peralta, experto en política pública de la misma firma, lo resume: “Aquí en América Latina, toda esta adopción viene de la necesidad.”
Brasil: escala, stablecoins y maduración regulatoria
Brasil lidera la región con USD 252,5 mil millones, pero su economía cripto se contrajo un 1,6 % en el período. Esa caída no indica pérdida de interés: desde el período 2024 hasta el de 2026, el mercado brasileño creció un 179,4 %. La contracción se explica por la corrección de precios que afectó a todos los activos.
Donde Brasil sí aceleró fue en stablecoins. Su economía de stablecoins creció un 495 %, frente al 89,4 % del resto de la región. Las transferencias P2P dentro del país de USD 10.000 a USD 100.000 crecieron un 562 % (vs 209 % en el resto), y las de USD 100 a USD 1.000 un 666 % (vs 252 %). El número de wallets (billeteras) brasileñas con al menos USD 10.000 en stablecoins subió un 347 % desde julio de 2024, cuatro veces más que México.
Las plataformas domésticas ganaron terreno: pasaron del 1,5 % al 12,5 % de los inflows, mientras que en el resto de la región los exchanges locales perdieron share (participación) frente a competidores internacionales. Esa migración aceleró justo cuando el Banco Central do Brasil (BCB) introdujo en febrero de 2026 nuevas reglas para proveedores de servicios de activos virtuales (VASPs, por sus siglas en inglés) — con requisitos de capital mínimo, gobernanza, gestión de riesgos y compliance.
Fabricio Tota, VP de Asuntos Cripto en Mercado Bitcoin, prevé una consolidación: “Si miramos 12 meses adelante, veremos muchos menos players (actores) cripto-nativos en Brasil.” Julia Rosin, presidenta de ABCripto y responsable de política LatAm en Coinbase, sostiene lo contrario: “Cuando llegan las reglas, sigue la confianza.”
México, Venezuela y el resto de la región
México es la tercera economía cripto de la región con USD 77,6 mil millones, y las stablecoins representan el 61 % de esos flujos (más de USD 47 mil millones). México ocupa el quinto lugar mundial en flujos cross-border. Los inflows trimestrales de stablecoins alcanzaron USD 8,4 mil millones en el segundo trimestre de 2026, ocho veces el nivel de 2021. Ben Reid destaca la creciente demanda de stablecoins denominadas en pesos, como MXNB, para empresas que buscan ramps (rampas de entrada) y custodia fiable dentro del país.
Venezuela es el caso más agudo de cripto como necesidad financiera. Su economía cripto creció un 107,2 % hasta USD 39,1 mil millones, el ritmo más rápido de la región. El arresto del presidente Nicolás Maduro en enero de 2026 aceleró una tendencia ya existente: las transferencias de stablecoins se dispararon mientras la población huía del bolívar inflacionario.
En el trimestre posterior al arresto, salieron del país un 891,7 % más cripto que en el período anterior. Marianella Vanci, reportera de CriptoNoticias, describe una “redolarización acelerada” que ocurre fuera de los canales bancarios tradicionales, a través de USDT y USDC. Los comerciantes venezolanos reportan recibir cerca del 40 % de sus ingresos en USDT.
La forma de custodia también cambió en toda la región. Los balances en self-custody (autocustodia) cayeron un 66,7 % frente al 28 % de los servicios, y la participación (share) de servicios subió al 71,2 %. El personal wallet (billetera personal) cede terreno a la plataforma. Mercados más pequeños se movieron con mayor velocidad: Honduras creció un 361,6 % y Nicaragua un 186,4 %, mientras que Trinidad y Tobago cayó un 55,8 % y Guatemala un 51,4 %.
