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Un analista advierte que guardar una frase semilla en un iPhone 11 o anterior deja una puerta abierta frente a un atacante con acceso físico, aun en modo avión

En las últimas semanas, varios iPhone recientes fueron desbloqueados públicamente. Para la mayoría de los usuarios, la noticia pasó como un episodio más del mundo tecnológico. Para quien guarda criptomonedas en un teléfono antiguo, tiene una lectura distinta. Así lo plantea el analista Yishi (@ohyishi) en una publicación en X: la práctica de reciclar un iPhone viejo como billetera fría es menos segura de lo que se cree.

Los desbloqueos que encendieron la alerta

Según su relato, el 16 de octubre de 2026, en la conferencia Hexacon de París, el equipo Calif desbloqueó en vivo un iPhone 18 Pro con iOS 27.0.1. Apple lanzó iOS 27.2 el 26 de octubre de 2026 y, de acuerdo con Calif, corrigió la mayoría de los errores usados. El 30 de octubre de 2026, el equipo Ikotas Labs afirmó haber vulnerado también esa versión, pero su video solo muestra cambios de iconos y el número de versión, por lo que Yishi lo trata como no confirmado.  Para quien usa un teléfono reciente y actualizado, el analista pide calma, ya que este tipo de cadenas suele quedar en manos de proveedores de spyware y firmas forenses antes de parchearse.

El problema de fondo: código grabado en fábrica

La advertencia real es para modelos antiguos. Del iPhone 4S al X existe una falla pública en el BootROM, el código de arranque grabado en el chip. En junio de 2026 se hizo público otro método que cubre el XS, el XR, la serie 11 y el SE de segunda generación. Apple no puede corregir el BootROM con una actualización.

El ataque no necesita red. Con el teléfono en la mano, un atacante lo pone en modo DFU y le conecta una placa USB, que en la investigación pública fue un Raspberry Pi Pico 2 de 5 USD. Así ejecuta su propio código antes de que arranque iOS, y el modo avión no cambia nada.

Un riesgo real, pero con matices

Yishi evita exagerar: en el XS y el 11, el fallo por sí solo no entrega la frase semilla, porque el código de acceso y el Secure Enclave siguen en el camino. El peligro aparece cuando esas capas son débiles, como un PIN de seis dígitos, un iOS desactualizado o una contraseña corta en la app de billetera. Si el archivo cifrado se copia, el atacante puede intentar adivinarla sin límite de intentos. Además, el ataque puede pasar inadvertido, debido a que el teléfono parece intacto al recuperarlo, un riesgo en hoteles, controles fronterizos o préstamos para cargar.

Por ello él recomienda lo siguiente:

  • Revisar el modelo en Ajustes y, si es un iPhone 11 o anterior, no guardar ahí una semilla.
  • Si ya la guardaste, crear una frase nueva en un entorno confiable y mover los fondos. Una dirección nueva bajo la misma semilla no sirve.
  • Actualizar a iOS 27.2 y usar un código alfanumérico largo.
  • Evitar puertos USB públicos y desconfiar de supuestas descargas de jailbreak.

La lección es que un teléfono viejo sin parches posibles no es un buen lugar para custodiar activos, por más desconectado que parezca. Para usuarios y proveedores de billeteras, la prioridad es elegir hardware con soporte vigente y reforzar las contraseñas. El manejo de assets no debe ser tomado a la ligera.

Por Rous Espindola

Rous Espindola, parte del equipo de Cripto La Plata, Community Manager para proyectos web3, con 4 años de experiencia en crecimiento de comunidades digitales. Periodista y escritora. BD & comms en Cripto La Plata. Entusiasta en DeFi y Gobernanza. Embajadora de Arbitrum en Argentina.