El modelo, anunciado el 28 de octubre de 2026, lidera un índice de inteligencia y mejora en ciberseguridad según la propia empresa, que por ahora lo limita a un grupo de especialistas
Google presentó el 28 de octubre de 2026 Gemini 4 Carbon, un modelo de inteligencia artificial (IA) que define como el más potente de su familia, con especial fuerza en ciberseguridad y en tareas largas. Promete un rendimiento incréible, pero han tomado la decisión de no abrirlo todavía al público. Por ahora llegará únicamente a un grupo de defensores informáticos.
Las cifras que presenta Google
Según la compañía, Carbon encabeza la versión 5.0 del Artificial Analysis Intelligence Index con 59 puntos. En pruebas de seguridad obtuvo 88,2% en SEC-bench Pro (detección de vulnerabilidades), 54,8% en ExploitGym (explotación) y 71,0% en CWE-bench (corrección). Los tres resultados cubren el ciclo completo de encontrar una falla, comprobar si se puede aprovechar y repararla.
También afirma que duplica la tasa de éxito de su predecesor, Argon, al generar código seguro, y que el equipo de Chrome obtuvo parches de calidad más de diez veces mejores que con un modelo de otro laboratorio. Según afirma el comunicado.
Un lanzamiento con freno
Google dice que participa en el proceso voluntario del gobierno de EE. UU. para pruebas previas al lanzamiento. Esta semana habilitó Carbon para un grupo de defensores y lo ampliará por etapas a socios de confianza mediante su Fairwind Program, antes de abrirlo a desarrolladores, empresas y consumidores. Pero no se ha especificado una fecha para ello.
El precio inicial será igual al de Argon, lanzado a mediados de octubre según la empresa: 2 USD por millón de tokens de entrada y 10 USD por millón de salida, con 95% de descuento para entradas en caché.
Por qué importa
Un modelo capaz de encontrar y explotar fallas sirve tanto a quien defiende como a quien ataca. Google reconoce esa tensión al limitar el acceso y al detallar sus controles: asegura que los intentos de hacer trampa en pruebas de programación bajaron a 0,4%, que ninguno tuvo éxito y que las alertas graves de desalineación cayeron casi 80% en entornos de trabajo reales con equipos internos. También afirma que resistió todos los ataques de inyección de instrucciones evaluados. Además, dice que Carbon puede trabajar durante días en problemas complejos, como rastrear errores sutiles en grandes bases de código.
Para los equipos de seguridad, la promesa es automatizar tareas lentas de auditoría. Para el sector cripto, donde un error en un contrato inteligente puede costar millones, una herramienta así sería relevante en revisiones de código.
El anuncio muestra que la IA de frontera compite cada vez más en seguridad informática y que los laboratorios empiezan a decidir quién accede primero. Lo que venga dependerá de si terceros verifican las cifras, de cuándo se abra el acceso y de si la ventaja inicial de los defensores se sostiene.
