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La Asociación Bancaria de Venezuela alerta que el país al ser incluido en la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) constituye un obstáculo para el crecimiento económico del país.

Durante una entrevista en el programa Dos Más Dos, transmitido por una emisora local, el 28 de septiembre, el presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela (Asobanca), Pedro Pacheco Rodríguez, enfatizó que esta categoría condiciona la inversión y el crecimiento del país.

“Nosotros entramos en la lista gris en junio del 2024. Deberíamos trabajar intensamente para salir lo antes posible, porque no tengo dudas de que eso va a frenar nuestro crecimiento, si no elevamos nuestros estándares de calidad, va a ser un freno a ese crecimiento de la actividad económica”, dijo Pacheco.

Asimismo, afirmó Pacheco Explicó además que la presencia en esta lista gris responde a fallas estructurales en los mecanismos de prevención contra el blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo, remarcando que existe una clara diferencia técnica frente a las medidas restrictivas aplicadas por entes como la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) estadounidense. Y aunque las sanciones sean flexibilizadas, al estar en esta lista gris seguirán existiendo problemas en Venezuela para acceder al sistema bancario internacional.

Vacíos legales que complican la situación

De igual forma, el vocero gremial detalló los inconvenientes que encaran tanto particulares como el sector empresarial al tramitar transferencias internacionales y giros por importaciones. Entre las exigencias recurrentes destacan el soporte documental exhaustivo, incluyendo facturación desglosada, convenios comerciales y la partida del arancel TARIC, nomenclatura empleada en el espacio europeo para fijar gravámenes y regulaciones al comercio exterior. Sumado a esto, advirtió los efectos del denominado de-risking o desvinculación por riesgo, mecanismo mediante el cual las entidades bancarias globales optan por interrumpir relaciones financieras con contrapartes locales para eludir trámites de fiscalización costosos o rigurosos.

“El contratiempo de mayor envergadura reside en la postura asumida por ciertas firmas y la banca internacional, que va más allá del sobrecumplimiento: optan directamente por no procesar transacciones de compañías o ciudadanos venezolanos para erradicar cualquier eventualidad. Sencillamente clausuran la operativa. Esto nos perjudica notablemente al restringir el volumen de proveedores extranjeros dispuestos a enviar mercancía al país”, puntualizó Pacheco.

A pesar de seguir avanzando, Venezuela aún no tiene una Ley que contemple las nuevas tecnologías y los instrumentos digitales actuales, haciendo que lidere el reporte de actividades sospechosas (RAS).

“En Venezuela la mayoría de los reportes de actividad sospechosa lo hace el sector bancario, pero no hay actividades sospechosas en otros sectores. Es una ley que ya tiene más de 10 años, que no incluye conceptos actuales como puede ser fintech, blockchain, criptomonedas. Una de las observaciones que el GAFI tiene es que es necesario actualizar las leyes”, dijo el presidente de Asobanca.

Aunque el país sigue enfrentando problemas para acceder a la banca global, el sector financiero privado se ha enfocado en mantener espacios para flexibilizar aspectos como el crédito. Al mismo tiempo, el gremio reitera la urgencia de actualizar la legislación nacional en materia de criptoactivos y finanzas tecnológicas, tal y como lo exige el GAFI.

Por Jessika Colmenares

Abogada y profesional de marketing digital, redactora y copywriter enfocada en contenidos sobre tecnología, blockchain, Web3 y transformación digital.