Más de 15.000 usuarios participaron en el esquema entre julio y julio de 2026; la acusación llega semanas después de que Anthropic denunciara a las mismas empresas chinas por usar Claude para entrenar sus propios sistemas
El 30 de septiembre de 2026, OpenAI publicó un reporte en el que reveló haber detectado y desarticulado una campaña coordinada para extraer el razonamiento protegido de sus modelos de inteligencia artificial. La compañía vinculó el núcleo de la actividad con individuos asociados a Moonshot AI, el laboratorio chino detrás de Kimi, cuyo modelo K3, el mayor modelo de pesos abiertos de la historia con 2,8 billones de parámetros, fue lanzado el 16 de julio de 2026, quince días después de que comenzara la campaña. Moonshot no respondió a las solicitudes de comentario de la CNBC.
Qué es la destilación adversarial y cómo funcionó
La destilación de modelos es una técnica legítima: un modelo más pequeño aprende de las salidas de uno más grande. Lo que OpenAI describe como “destilación adversarial” es distinto, ya que los operadores encontraron formas de exponer y extraer el razonamiento interno protegido de sus modelos, la lógica encriptada que opera detrás de cada respuesta y que OpenAI deliberadamente mantiene oculta para los usuarios.
La técnica concreta fue que los operadores copiaban el razonamiento encriptado de una conversación y luego le pedían a otra instancia del modelo que lo desencriptara y transcribiera, haciendo visible lo que el sistema está diseñado para mantener invisible.
La campaña comenzó a baja intensidad el 1 de julio. El pico fue el 24 y 25 de julio, con 16.000 solicitudes provenientes de más de 4.000 usuarios en dos días. Al 28 de julio, OpenAI había identificado actividad relacionada en un clúster de más de 15.000 usuarios y declaró haber desarticulado completamente la campaña. Los operadores no vulneraron la encriptación de OpenAI ni sus bases de datos ni accedieron a conversaciones almacenadas de usuarios.
El patrón que preocupa a la industria
La denuncia de OpenAI no llega en el vacío. En septiembre de 2026, Anthropic acusó a Moonshot AI y a Alibaba de usar sus modelos Claude (incluyendo Fable 5) para entrenar sus propios sistemas, en lo que describió como intentos de destilación a gran escala. En julio, el asesor de ciencia y tecnología de la Casa Blanca, Michael Kratsios, también señaló a Moonshot AI por crear Kimi K3 mediante destilación del Fable 5 de Anthropic.
OpenAI señaló que este tipo de campaña permite a un laboratorio adquirir capacidades avanzadas sin realizar la misma inversión en seguridad que los modelos originales requirieron, lo que plantea riesgos tanto de seguridad técnica como de seguridad nacional. Tras el incidente, la compañía endureció controles de registro e infraestructura, amplió el monitoreo y compartió los hallazgos con otros desarrolladores a través del Frontier Model Forum y canales gubernamentales de intercambio de información.
El caso Moonshot-OpenAI convierte la destilación adversarial en el nuevo frente de tensión entre los laboratorios de IA occidentales y sus competidores chinos. Lo que antes era una preocupación técnica abstracta (que un modelo pudiera “aprender” de otro sin permiso) ya tiene nombres, fechas y miles de cuentas documentadas. La carrera por la IA avanzada nunca fue solo de hardware y datos, sino que también es una competencia por quién controla el razonamiento que hace a los modelos más capaces, y esa batalla acaba de hacerse pública.
