Hay 3.400 millones de correos electrónicos cada día de phishing (estafas que se hacen pasar por empresas o personas para acceder a cuentas privadas).
El uso de aplicaciones para administrar dinero volvió más simples operaciones que antes requerían acudir a una sucursal o utilizar distintos servicios. Pero esa comodidad también hace que la seguridad de los dispositivos y de los accesos sea una parte fundamental del cuidado de las finanzas personales.
Aunque las plataformas financieras incorporan distintas herramientas para proteger las cuentas, los usuarios también tienen un rol importante. De lo contrario, pueden caer fácilmente en estafas o hurtos de dinero por simple ignorancia.
Es por eso que es de vital importancia tomar conciencia de cuestiones básicas que pueden poner en riesgo una cuenta financiera. Esto aplica para cada plataforma que permite mover, convertir o gestionar dinero, ya sea pesos, dólares, criptomonedas o cualquier activo.
“Proteger una cuenta financiera no implica únicamente utilizar una plataforma con mecanismos de seguridad. También requiere incorporar hábitos que reduzcan las posibilidades de que otra persona obtenga acceso”, señala Gabriel Campa, Head de Digital Assets de ikigii by Towerbank International Inc.
Para quienes utilizan aplicaciones financieras que permiten múltiples funciones como almacenar ahorros, realizar pagos y hacer inversiones, estas prácticas adquieren todavía más relevancia, ya que una misma cuenta puede concentrar diferentes riesgos de operaciones si accede un desconocido.
De acuerdo con ikigii, aplicación de Towerbank que integra banca regulada y criptomonedas, hay 3 hábitos sencillos que pueden evitar accesos no autorizados a una cuenta de dinero:
Nunca colocar contraseñas fuera de la plataforma
Una de las medidas más importantes es también una de las más simples: las contraseñas y los códigos de seguridad deben mantenerse privados. Aún así, lamentablemente es común que haya estafadores que logran engañar a sus víctimas para conseguir estos datos. Por ello, es fundamental tomar conocimiento sobre cómo actuar para evitar caer en su red.
Las entidades financieras pueden utilizar diferentes mecanismos para verificar la identidad de sus usuarios, pero una solicitud de datos personales fuera de las plataformas debe generar una alerta. Si alguien recibe un pedido así por mail, redes sociales o apps de mensajería como WhatsApp, es posible que se trate de una estafa conocida como phishing.
Datos de APWG (Grupo de Trabajo Anti-Phishing) ponen en evidencia la magnitud de esta problemática: se envían 3.400 millones de correos electrónicos de phishing cada día y hubo 3,8 millones de ataques concretados a lo largo del año pasado. Las pérdidas globales por ello suman 25.000 millones de dólares anuales, según SentinelOne 2026.
Los intentos de fraude suelen utilizar mensajes, muchas veces hechos con IA, que aparentan provenir de las plataformas y buscan que la persona entregue información confidencial o acceda a un enlace. Ante una solicitud de este tipo, no hay que responder ni proporcionar datos. Además, conviene en tal caso reportar el hecho a los canales oficiales de la empresa.
Revisar los dispositivos vinculados
Con el uso cotidiano, es posible que una persona inicie sesión en una plataforma desde distintos teléfonos, computadoras o tablets. Algunos pueden dejar de utilizarse con el tiempo, pero permanecer vinculados a una cuenta, lo que supone un riesgo que es crucial culminar.
Una buena práctica es revisar periódicamente la lista de dispositivos y sesiones activas. Si se perdió un teléfono, se cambió de computadora o se dejó de utilizar un determinado dispositivo, lo recomendable es eliminar su acceso. Este tipo de mantenimiento requiere pocos minutos y deja bajo control qué lugares pueden ingresar a una cuenta.
A su vez, la revisión también permite detectar situaciones inesperadas. Un dispositivo desconocido o una sesión que el usuario no reconoce es una señal de que está expuesta la seguridad de la cuenta y requiere cerrar tal acceso de manera inmediata.
Conectar la cuenta solo en equipos de confianza
El dispositivo desde el que se accede a una cuenta financiera forma parte de la seguridad de la operación. Por eso, es conveniente ingresar únicamente desde equipos propios, no ajenos. Es decir, se debe evitar iniciar sesión mediante equipos públicos, prestados o que no estén bajo control del usuario.
De todas maneras, pueden existir imprevistos en la vida que requieran utilizar un dispositivo ajeno para realizar una operación financiera. Sin embargo, es fundamental que en tales casos sean equipos de personas de extrema confianza y se cierre la sesión una vez que se deje de usar. De lo contrario, el dueño del aparato podría ingresar sin su consentimiento.
En general, las aplicaciones financieras tienen un sistema de cierre de sesión automático luego de unos minutos que obliga a volver a colocar la contraseña o la comprobación de identidad como la huella dactilar, justamente para evitar que alguien no autorizado ingrese. No obstante, en algunas requiere activar esto en la configuración o tener que clickear en “cerrar sesión” para conseguirlo, algo que el usuario debe contemplar.
Tomar en cuenta y adoptar estos hábitos va más allá de evitar robos de dinero ante accesos a una cuenta financiera que pueden quedar en riesgo. Implica, en realidad, prevenir situaciones desafortunadas que pueden ser invaluables para cada ser humano.
