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Una investigación con miles de encuestas a hogares estadounidenses encontró que los inversores en criptomonedas piensan distinto sobre este activo que sobre acciones, bonos u oro 

Un estudio del Banco de la Reserva Federal de Cleveland, realizado junto a economistas de Purdue, UT Austin y UC Berkeley, analizó años de encuestas a decenas de miles de hogares estadounidenses para entender qué distingue a quienes invierten en criptomonedas de quienes no lo hacen. La conclusión central: a los crupto bros los mueve la especulación, es decir qué cree que va a pasar con el precio. 

Un perfil que se mantiene estable 

Los tenedores de cripto tienden a ser más jóvenes, hombres y con ideas políticas más libertarias o independientes que el resto de la población. La variable más determinante, por lejos, es la edad. Los menores de 40 años tienen muchas más probabilidades de poseer criptomonedas que los mayores de 60, incluso descontando ingresos, educación y otros factores. Para la mayoría, la cripto representa una porción chica de su portafolio, pero casi 1 de cada 5 tenedores tiene más de la mitad de sus ahorros financieros invertidos en el activo. 

El hallazgo más llamativo del estudio es metodológico: cuando los investigadores compararon cuánto explican las características personales (edad, ingreso, educación) frente a cuánto explican las expectativas de rentabilidad, estas últimas ganan por paliza. Quienes tienen cripto esperan retornos mucho más altos (en promedio, 22% anual, contra 7% de quienes no invierten) y perciben el activo como menos riesgoso que quienes se mantienen afuera. Este patrón no se repite con acciones, bonos u oro, donde tenedores y no tenedores comparten expectativas similares. 

La cripto se gasta distinto 

Un matiz importante es que el estudio también mide qué pasa cuando sube el precio de Bitcoin. Resultando en que los hogares que lo tienen gastan más en bienes durables (autos, electrodomésticos), pero casi nada de esa ganancia se traslada a gastos cotidianos. Los autores interpretan esto como una señal de que las ganancias en cripto se viven más como un premio de lotería que como un aumento permanente de riqueza. 

Es esclarecedor cómo, mediante un experimento controlado, el equipo mostró a algunos participantes datos reales sobre la rentabilidad pasada de Bitcoin. El resultado: quienes recibieron esa información aumentaron la porción deseada de cripto en su portafolio y, en encuestas posteriores, efectivamente compraron más. El efecto fue más fuerte entre quienes antes no invertían por pura falta de conocimiento. 

Parece ser que este estudio sugiere que el área cripto sigue siendo tratado como un activo mal comprendido: la mayoría de la gente ni siquiera se anima a estimar su rentabilidad esperada. Y cuando se informan, no todos llegan a la misma conclusión (algunos se entusiasman, otros se convencen de que es mala inversión), lo que ayuda a explicar por qué la volatilidad seguirá siendo una marca distintiva de este activo.

Por Rous Espindola

Rous Espindola, parte del equipo de Cripto La Plata, Community Manager para proyectos web3, con 4 años de experiencia en crecimiento de comunidades digitales.Periodista y escritora. BD & comms en Cripto La Plata. Entusiasta en DeFi y Gobernanza. Embajadora de Arbitrum en Argentina.